jueves, 27 de julio de 2017

VIII Convención Nacional del MRS. Consulta abierta.


La VIII Convención Nacional del MRS se realizará en noviembre próximo.

Hasta entonces, nuestro blog la Zona Naranja se dedicará a la consulta sobre la propuesta de Estrategia que deberá adoptar el partido para el próximo quinquenio y responder así a los desafíos de Nicaragua y las aspiraciones de los nicaragüenses.

También estamos sometiendo a debate y consulta la reforma a los Estatutos.  A la fecha ya en las discusiones de líderes locales del país hemos recogido una buena cantidad de ellas, las que estamos presentando para su discusión.

Los Estatutos del MRS vigentes pueden consultarse y descargarse desde este enlace.

Las propuestas de reforma a los Estatutos pueden leerse y descargarse en este enlace.

La propuesta de Estrategia 2018-2022 puede leerse y copiarse en este enlace.

En la sección de comentarios de este blog podés dejarnos libremente tus comentarios, propuestas y consideraciones para ser incorporadas al debate previo y durante la VIII Convención Nacional del partido.

Gracias por tu participación

miércoles, 7 de junio de 2017

Reforma penal para una dictadura


Una reforma al Código Penal, al Código Procesal Penal y a la Ley 779, ha sido presentada por el orteguismo con el claro objetivo de dar la última vuelta de tuerca a su control sobre el sistema judicial en su totalidad. 

La reforma, elimina los juicios de jurado en delitos de todo tipo y orden, dejando completamente en manos de los jueces la determinación de inocencia o culpabilidad de alguien.  En Nicaragua, no existe independencia del Poder Judicial y no hay jueces que se atrevan a contravenir una orden de la mano que mueve los hilos, la de la familia Ortega. Así que toda condena o declaratoria de inocencia será su decisión.   

Los nicaragüenses sabemos por múltiples y penosas experiencias que eso equivale a más corrupción e impunidad.  Se salvarán quienes juren incondicionalidad a la familia en el poder, o quienes le representen una ventaja política, sin importar el delito que cometan.  Serán condenados los que no tengan padrinos, ni dinero para pagar las sentencias, ni sean considerados de provecho para el poder político.  

Todos recordamos lo que sucedió con la masacre cometida por una fuerza policial en Las Jagüitas:  fiscales y juez se complotaron para decidir quiénes eran los culpables y para disminuir su condena.  También recordamos lo que sucedió con el asesino de Carlos Guadamuz a quien le dictaminaron "estrés carcelario" para ordenar su libertad temprana. 

Por su parte, la reforma al Código Penal y a la Ley 779, no pretenden elevar las penas para los delitos de odio contra las mujeres, sino reformar la calificación de femicidio para que no se vea la magnitud de ese problema, para maquillar la estadística, recurso ampliamente practicado por el gobierno de Ortega, como una manera de disfrazar la realidad, para presentar buenas notas en el ámbito internacional. 

Los femicidios son delitos de odio.  Como todos conocemos, los medios en control de la familia Ortega Murillo promueven e incentivan el linchamiento digital especialmente contra las mujeres; utilizan un lenguaje machista, sexista y abusivo y, se burlan de las mujeres que han sufrido y sufren violencia de todo tipo.

La verdad, entonces, tras las reformas penales es la necesidad de Ortega de sojuzgar por completo la justicia en Nicaragua, para fortalecer su régimen de corrupción e impunidad.