miércoles, 10 de julio de 2013

Ortega, candil de la calle...



 

En días pasados, Ortega anunció su disposición a conceder asilo a Edward Snowden, un antiguo contratista de la CIA, que reveló secretos de la inteligencia de los Estados Unidos, razón por la cual está pendiente de ser procesado en ese país. Snowden se encuentra en un aeropuerto de Moscú.

La oferta de Ortega es un nuevo intento del régimen de ganar presencia internacional y fortalecer su alianza con Venezuela, con un acto de revancha contra el gobierno de los Estados Unidos.

Pero, el discurso de Ortega ya no engaña a nadie.  Sale en defensa de la soberanía boliviana afectada por la actuación de tres gobiernos europeos, a la vez que entrega una enorme porción del territorio nacional a una empresa extranjera, con poder total para hacer lo que quiera, sin ganancia alguna para Nicaragua.  Un acto de entreguismo vendepatria de la soberanía nacional.

Sale en defensa de los derechos humanos de Snowden, mientras los grandes problemas que afectan a decenas de miles de nicaragüenses siguen sin enfrentarse y resolverse.

Los productores cafetaleros, trabajadoras y trabajadores de plantaciones cafetaleras, están atravesando una crisis producto de la roya y los bajos precios internacionales, sin obtener más respuesta que la amenaza de cobrarles un nuevo impuesto. Los campesinos y campesinas productores de frijol continúan sufriendo una crisis de bajos precios generada por la mala política del gobierno.

Los adultos mayores, siguen esperando que les entreguen su pensión reducida en cumplimiento del Arto. 49 de la ley de la Seguridad Social. Las chavalas y chavalos que respaldaron a los viejitos y viejitas en sus demandas, siguen esperando que se inicie una investigación de la actuación policial, el abuso de la fuerza y la complicidad con las pandillas orteguistas que los atacaron, golpearon y robaron el 22 de junio.  Y así, miles de nicaragüenses continúan esperando respeto a sus derechos humanos y justicia que no llega.

El orteguismo ofrece asilo a un presunto "perseguido político" por luchar por la libertad de expresión en Estados Unidos, mientras ejerce persecución política y trata de liquidar la libertad de expresión en Nicaragua.  Dicho en buen nicaragüense, Ortega es "candil de la calle y oscuridad en su casa".