lunes, 19 de agosto de 2013

La reforma a la Ley del Seguro Social


Hugo Torres Jiménez

La pretendida reforma a la ley de la seguridad social, más conocida como la Ley del INSS fue formulada entre el gobierno del inconstitucional presidente Ortega, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda. Por otra parte, estudios de consultores de la Cepal y del Banco Mundial señalan que el actual sistema de seguridad social es insostenible.
 
La ley de la seguridad social fue promulgada hace 57 años y según los expertos en el tema ya amerita su revisión a fondo, para adecuarla -vía reforma - a los tiempos actuales.

En Nicaragua están afiliados un poco más de 600.000 personas que cotizan periódicamente. En todo este tiempo de existencia, el promedio de personas que logran jubilarse no sobrepasa el 30% de los afiliados; el pico más alto de jubilados fue en el año 1961, con el 30.72% y el más bajo en 1970, cuando se jubiló sólo el 14.5%.

Nicaragua tiene una cobertura en seguridad social del 22% de la población económicamente activa ( P.E.A ) Costa Rica el 80% y Panamá el 90% aproximadamente.

No más del 30% de los y las trabajadores que entran al seguro social logran jubilarse con las 750 semanas de cotización establecidas; eso significa que los que lo logran trabajaron quince años para poder cotizar esa cantidad. De los que entraron al INSS en 1990 sólo el 1.76% están activos; es decir, trabajando.

Del 30% de afiliados que logran jubilarse con las 750 semanas cotizadas, todos se mueren entre los 67 y los 70 años de edad; esto quiere decir que apenas "disfrutan" unos pocos años de su pensión.

La propuesta del régimen Ortega Murillo pretendía asestar una brutal puñalada a los intereses de los trabajadores al querer duplicar la cantidad de semanas a cotizar y elevando la edad para jubilarse hasta los 65 años de edad. Como la reacción de los trabajadores ha sido de firme rechazo a estas medidas, el régimen ha tenido que dar marcha atrás reformulando su propuesta y buscando asestar la misma puñalada, pero camuflándola de aumentos graduales al porcentaje de aportes al seguro social de los trabajadores y empleadores.

Ahora aparecen seudo líderes sindicales, algunos de ellos empresarios de la medicina previsional, queriendo hacer creer que ellos se oponen al aumento de las cotizaciones y de la edad de jubilación; todo, con el fin de enmascarar las puñaladas graduales del aumento  del aporte que los trabajadores tendrían que hacer para salvar al INSS. Otros de estos seudo líderes, vociferan reclamando que la carga recaiga sobre los empleadores. Toda una obra de teatro barata para engañar a los incautos. Como si los nicaragüenses no los conociéramos y supiéramos que ellos juegan el rol que sus jefes les mandan a hacer.

En febrero de este año, el MRS, a través de sus diputados ante la Asamblea Nacional, hizo una propuesta para contribuir a remediar este grave problema; consciente de que es un problema estructural cuya propuesta de resolución debe ser consultada con todos los sectores del país; los que actualmente cotizan y con los que todavía no lo hacen, porque este es un asunto que nos atañe a todos. Para conocer esta propuesta pulse aquí.

Sólo mencionaré algunos puntos de dicha propuesta: a) que el Estado se comprometa a pagarle al INSS los $600.000.000. (seiscientos millones de dólares ) que le adeuda; entregando partidas anuales de cerca de $40.000.000 ( cuarenta millones de dólares ) a un plazo de 25 años y con el 2% de interés; con parte de lo que se sobre recauda cada año el gobierno puede ir honrando esta deuda; lo mismo tiene que hacer el sector privado con su propia deuda, que no es poca; b) crear una norma de afiliación al INSS que haga crecer el número de afiliados entre los trabajadores asalariados en al menos el 1% anual; habrá que desarrollar políticas para incentivar a afiliarse al régimen facultativo del INSS a trabajadores por cuenta propia, y a los profesionales de diversa índole; c) los gastos de administración del INSS no deberán sobrepasar el 6% de los gastos totales de esa institución; actualmente andan por el orden del 11%; d) crear una Superintendencia de Seguridad Social y un Consejo Social del INSS para, entre otras funciones, fiscalizar el uso de los recursos y de las reservas técnicas por un lado, y el presupuesto y las inversiones que esa institución realiza, por el otro.

Además hay que recuperar el dinero de las inversiones del INSS, muchas de las cuales han sido realizadas por orientaciones del gobierno, olvidándose sus autoridades de que el dinero que administran es de los trabajadores y no del gobierno de turno.

Una medida estratégica e impostergable a emprender con urgencia, es la duplicación, cuando menos, del presupuesto de educación, para que cuando los miles de jóvenes que entrarán en los próximos 15 a 20 años al mercado laboral  lo hagan con calificaciones profesionales que les auguren mejores salarios y por ende aporten mejores cotizaciones al seguro, para contribuir a su sostenimiento y para garantizarse mejores pensiones al momento de su jubilación.

Para resolver problemas tan serios como éste es que se necesita gobierno, no para andar en la charangachanga de cultos a la personalidad, ni para realizar oscuros "negocios" a costillas del pueblo trabajador.