lunes, 23 de septiembre de 2013

Reforma a Ley 779 pone en peligro la vida de las mujeres




El MRS ha realizado una amplia consulta con organizaciones de mujeres y otras organizaciones sociales en torno a la reforma de la Ley 779 y hemos concluido que se trata de una propuesta que desnaturaliza la Ley, obstaculiza la justicia y amenaza a las familias nicaragüenses.   

Admitir mediación en casos de violencia (golpes, patadas, amenazas de muerte, etc.,) pone en peligro la vida de las mujeres que acuden a las autoridades buscando protección y justicia.  Es conocido que muchas de las mujeres que han sido asesinadas, pasaron primero por un trámite de mediación. Si los hechores hubiesen sido castigados a tiempo, si las instituciones hubiesen protegido a esas mujeres, ellas  estarían vivas junto a sus hijas e hijos y a sus familias.  

La reforma establece que la Ley 779 será reglamentada por el Poder Ejecutivo, dejándole el poder a la familia Ortega Murillo de ajustarla a su antojo.  Es conocida la posición del orteguismo que la violencia, de cualquier tipo, ejercida contra mujeres y niñas por esposos o compañeros de vida, padres o padrastros, es un asunto de familia y por tanto, los hechores no deben ser llevados a la justicia. Con la reglamentación se pretende dejar a los llamados consejos de familia, instrumentos políticos del orteguismo, como mediadores, dejando a las víctimas en el desamparo, sin acceso a la justicia y corriendo riesgo de muerte.

A un año de la vigencia de La Ley 779, el régimen no ha asignado los recursos humanos, presupuestarios y materiales necesarios, ni se ha capacitado a la mayoría de funcionarios y funcionarias involucrados, lo que evidencia la falta de voluntad política para su aplicación.  Para el MRS, la aplicación de la ley debe contar con recursos suficientes y el Estado debe garantizar las condiciones de protección, amparo y justicia a las víctimas. 

Por las razones antes expuestas, el Grupo Parlamentario del MRS votará en contra de la propuesta de reforma a la Ley 779.
 
Managua, 23 de septiembre de 2013