jueves, 3 de octubre de 2013

El pueblo tiene derecho a pagar con efectivo


 
Hace unos meses se anunció la "modernización" del sistema de pago de los buses en Managua.  La alcaldía de Managua y el IRTRARMA autorizaron, respaldaron y protegen una transacción entre los propietarios de los buses y la empresa MPeso.

A estas alturas, ya está más que claro que la empresa no ha estado en capacidad de enfrentar sus compromisos y que su ineficiencia está causando daños a los usuarios del transporte colectivo de Managua que tienen que hacer largas filas para conseguir una tarjeta, para recargarla, solo para encontrarse en muchas ocasiones que no le funciona a la hora de agarrar un bus.  Miles de personas han perdido su día de trabajo y aún esperan respuesta sobre recargas que no han podido utilizar.

El asunto es sumamente simple.  La moneda legal de pago en Nicaragua es el córdoba y el efectivo es de uso general y obligatorio. Quienes usan cheques, tarjetas de débito o crédito, lo hacen por su expresa voluntad y conveniencia. Ningún negocio le exige a sus clientes pago exclusivo con esas tarjetas o con cheques.  Algunos exigen pago exclusivo con efectivo, pero esa es la ley.

Los dueños del transporte colectivo y la alcaldía de Managua están obligando a las personas a pagar con la tarjeta de una empresa privada y pretenden que esa sea la forma de pago exclusiva.  Por otra parte, se obliga a cada persona que busca una tarjeta a proporcionar un grupo de datos personales a la empresa, para que ésta pueda luego hacer otros negocios.  Todo esto es un proceder completamente ilegal, aprovechado, abusivo e ineficiente. 

¿Cómo es posible que una empresa tenga tantos privilegios, hasta de violar las leyes y maltratar impunemente a decenas de miles de usuarios?  La respuesta está en la fotografía.  El negocio es parte del conglomerado socialista, cristiano y solidario de la familia Ortega Murillo.

Si las fraudulentas autoridades municipales y gubernamentales cumplieran con su trabajo, deberían obligar a transportistas y a la empresa cobradora a establecer un sistema mixto permanentemente.  Esto es, quien quiera pagar con tarjeta que lo haga, pero quien quiera pagar en efectivo deberá poder seguirlo haciendo en cualquiera de las unidades de transporte.  Es la única manera de respetar los derechos de miles de personas que están ahora siendo rehenes de ambiciones, privilegios e influencias.

Ya lo han dicho un grupo de organizaciones sociales y lo repetimos nosotros: el pueblo tiene derecho a pagar el pasaje de los buses con dinero en efectivo.