martes, 10 de diciembre de 2013




ORTEGA CIERRA LAS PUERTAS A LA NICARAGUA DEMOCRÁTICA

El día de hoy 10 de diciembre, la familia Ortega Murillo, pretende consumar la primera parte del asesinato a la Constitución Política de la República, sometiendo a votación en la Asamblea Nacional su proyecto de reformas constitucionales.

Desde que fue hecho público, partidos políticos, la iglesia católica y representantes de las iglesias evangélicas, movimientos sociales, empresarios y sindicatos independientes, organizaciones juveniles y de mujeres, comunidades indígenas y otras organizaciones de la sociedad civil, han manifestado su decidido rechazo al proyecto de reformas presentado por Ortega con el objetivo de aumentar y prolongar su poder absoluto, familiar y dinástico, reformando el sistema político, estableciendo su doctrina partidista como norma nacional, afectando gravemente los derechos políticos, económicos y sociales del pueblo nicaragüense.   

El régimen, lejos de escuchar el mensaje de diversos sectores y negándose a consultar al pueblo ha mostrado su falta de legitimidad.  Violentando la legalidad, ha decidido aprobar en primera votación su proyecto, amparado en una mayoría construida mediante el fraude electoral de 2011.

De esta manera, el orteguismo cierra las puertas a la búsqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales: un sistema institucional corrupto, ineficiente y en condición de ilegalidad, un sistema electoral que organiza fraudes electorales, un grave deterioro de los derechos humanos de los y las nicaragüenses.  

El orteguismo cierra las puertas a las demandas del pueblo golpeado por el desempleo, el alto costo de los servicios públicos, la carestía de la vida, los bajos precios de los productos del campo, los abusos y humillaciones que los serviles del orteguismo cometen contra el pueblo.  

Con estas reformas, Ortega cierra las puertas al proceso de profesionalización de la Policía y del Ejército de Nicaragua, en una peligrosa y grave regresión de instrumentos de servicios y custodia de la soberanía a instrumentos del poder de su familia. Así, se empuja a la desesperación a sectores campesinos y urbanos que se sienten forzados a tomar el camino de la violencia armada y se dificulta gravemente el clima de inversión y trabajo en el país, postergando la solución a los problemas económicos y sociales del pueblo nicaragüense.   

Nuestra historia nos ha enseñado, que cuando las puertas son cerradas por un poder político autoritario, el pueblo las termina abriendo con los recursos que le quedan a la mano. Corresponde al orteguismo toda la responsabilidad por las consecuencias de su ilimitada ambición de poder y dinero.

El Grupo Parlamentario del MRS, votará en contra de este proyecto para dejar claramente asentada su posición. Convocamos a todos nuestros líderes, afiliados y afiliadas, a redoblar esfuerzos en la organización de las protestas populares para demandar el retiro definitivo de dicho proyecto de reformas, cambios en el sistema electoral que garanticen elecciones limpias y honestas y respuestas serias a los problemas que aquejan al pueblo nicaragüense.

Managua, 10 de diciembre de 2013