jueves, 19 de diciembre de 2013

Protesta nacional el 10 de enero, contra reformas constitucionales de Ortega


El MRS conjuntamente con otras organizaciones políticas y sociales agrupadas en UNIDAD POR LA REPÚBLICA y en otros espacios de concertación estamos organizando la protesta nacional que se realizará en distintos municipios del país el día 10 de enero, en el que manifestaremos nuestro total rechazo al proyecto de reformas orteguistas a la Constitución, que tratan de legalizar y legitimar la dictadura de la familia Ortega Murillo.

El MRS ha afirmado y sostiene que no reconocerá como legales o legítimas reformas constitucionales que son producto de un régimen instalado por el fraude y de una mayoría parlamentaria obtenida mediante otro fraude electoral.

Para el mes de enero del año que viene, 2014, Ortega pretende imponer la aprobacion, en segunda legislatura, de su proyecto de reformas, rechazado por todos los sectores del país.

La protesta en distintas localidades le dirá a la familia Ortega que rechazamos su proyecto dictatorial, que defenderemos nuestros derechos políticos, económicos y sociales y, las libertades conquistadas con la vida y la lucha de miles de nicaragüenses.

Orientamos a todos nuestros líderes,  mujeres y hombres, que fortalezcan la coordinación y el trabajo conjunto con el resto de fuerzas políticas y sociales de su territorio para preparar la protesta del día 10 de enero.

martes, 10 de diciembre de 2013




ORTEGA CIERRA LAS PUERTAS A LA NICARAGUA DEMOCRÁTICA

El día de hoy 10 de diciembre, la familia Ortega Murillo, pretende consumar la primera parte del asesinato a la Constitución Política de la República, sometiendo a votación en la Asamblea Nacional su proyecto de reformas constitucionales.

Desde que fue hecho público, partidos políticos, la iglesia católica y representantes de las iglesias evangélicas, movimientos sociales, empresarios y sindicatos independientes, organizaciones juveniles y de mujeres, comunidades indígenas y otras organizaciones de la sociedad civil, han manifestado su decidido rechazo al proyecto de reformas presentado por Ortega con el objetivo de aumentar y prolongar su poder absoluto, familiar y dinástico, reformando el sistema político, estableciendo su doctrina partidista como norma nacional, afectando gravemente los derechos políticos, económicos y sociales del pueblo nicaragüense.   

El régimen, lejos de escuchar el mensaje de diversos sectores y negándose a consultar al pueblo ha mostrado su falta de legitimidad.  Violentando la legalidad, ha decidido aprobar en primera votación su proyecto, amparado en una mayoría construida mediante el fraude electoral de 2011.

De esta manera, el orteguismo cierra las puertas a la búsqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales: un sistema institucional corrupto, ineficiente y en condición de ilegalidad, un sistema electoral que organiza fraudes electorales, un grave deterioro de los derechos humanos de los y las nicaragüenses.  

El orteguismo cierra las puertas a las demandas del pueblo golpeado por el desempleo, el alto costo de los servicios públicos, la carestía de la vida, los bajos precios de los productos del campo, los abusos y humillaciones que los serviles del orteguismo cometen contra el pueblo.  

Con estas reformas, Ortega cierra las puertas al proceso de profesionalización de la Policía y del Ejército de Nicaragua, en una peligrosa y grave regresión de instrumentos de servicios y custodia de la soberanía a instrumentos del poder de su familia. Así, se empuja a la desesperación a sectores campesinos y urbanos que se sienten forzados a tomar el camino de la violencia armada y se dificulta gravemente el clima de inversión y trabajo en el país, postergando la solución a los problemas económicos y sociales del pueblo nicaragüense.   

Nuestra historia nos ha enseñado, que cuando las puertas son cerradas por un poder político autoritario, el pueblo las termina abriendo con los recursos que le quedan a la mano. Corresponde al orteguismo toda la responsabilidad por las consecuencias de su ilimitada ambición de poder y dinero.

El Grupo Parlamentario del MRS, votará en contra de este proyecto para dejar claramente asentada su posición. Convocamos a todos nuestros líderes, afiliados y afiliadas, a redoblar esfuerzos en la organización de las protestas populares para demandar el retiro definitivo de dicho proyecto de reformas, cambios en el sistema electoral que garanticen elecciones limpias y honestas y respuestas serias a los problemas que aquejan al pueblo nicaragüense.

Managua, 10 de diciembre de 2013



Rechazamos las reformas orteguistas a la Constitución
Declaración del Grupo Parlamentario del MRS

El Grupo Parlamentario del MRS expresa su rechazo de plano a las ilegítimas reformas orteguistas.

Las rechazamos y no las reconocemos por ser ilegítimas en su origen, pues son producto de un presidente doblemente inconstitucional y de una falsa mayoría constitucional, inexistente e ilegítima parida por el fraude de 2011.

Las rechazamos y no reconocemos por ser ilegítimas en su procedimiento, pues cambios de profundidad en los que se transforma el orden jurídico y político del país se han realizado sin las necesarias consultas con la población.

Las rechazamos y no las reconocemos por ser ilegítimas en su objetivo, pues persiguen consolidar la dictadura, al perpetuar en el poder a una persona y una familia mediante la represión y el fraude.  Persiguen consolidar y ampliar la riqueza y el poder económico de la actual familia gobernante.

Las rechazamos y no reconocemos por ser ilegítimas en sus consecuencias al profundizar la división del pueblo nicaragüense, al destruir la confianza y cerrar posibilidades de una solución política electoral, al profundizar la desesperanza y desesperación en cada vez más amplios sectores campesinos y urbanos nicaragüenses, empujándolos cada vez más a tomar el camino de la violencia armada; dificultando el clima de inversión y trabajo en el país, postergando así la solución de los problemas económicos y sociales del pueblo. 

Finalmente, las rechazamos y desconocemos por ser profundamente irreconciliables con el pensamiento y sacrificio de Sandino; con los sueños y aspiraciones de generaciones de jóvenes nicaragüenses que dieron su vida para que no hubiera más en Nicaragua una dictadura familiar dinástica. 

Managua, 10 de diciembre de 2013