miércoles, 22 de enero de 2014

¡Basta ya! ¡Queremos elecciones libres! ¡El voto es secreto!





Esas frases eran coreadas como consignas en la gran manifestación contra la dictadura somocista el 22 de enero de 1967, momentos antes que la Guardia Nacional por órdenes de Somoza comenzara a disparar contra los participantes, causando una gran masacre.  Más de trescientos muertos y un número aún no determinado de heridos fue el saldo de aquel día.

Somoza se hizo elegir presidente mediante un fraude electoral en febrero y poco tiempo después los líderes de la oposición conservadora pactaban con él para lograr cargos en las instituciones y prebendas de diverso tipo,a cambio de reformas constitucionales a la medida del dictador. El pueblo nicaragüense se opuso a aquel pacto.

A 47 años de aquellos sucesos, el pueblo sigue demandando elecciones libres, sin fraude y voto secreto.

Seguimos demandando un cambio radical en el sistema electoral y el nombramiento de magistrados legales, honestos, independientes y que actúen respetando el derecho al voto del pueblo nicaragüense.


El pueblo sigue demandando no reelección y el fin de todo tipo de régimen dinástico, familiar, autoritario, que lesiona los derechos políticos, económicos y sociales de los nicaragüenses. 

Ahora es la familia Ortega la que pretende imponer unas reformas constitucionales con la pretensión de establecerse eternamente en el poder y convertir Nicaragua en su finca, en su empresa, en su propiedad personal.  Ortega, como Somoza entonces, buscará un pacto para tratar de legitimar sus reformas y su poder absoluto.

Corresponde a quienes estamos en la oposición avanzar en la construcción de la unidad en la acción, en la movilización popular y en la actuación vertical y decidida para enfrentar al orteguismo vendepatria y vendepueblo.

Ese es nuestro homenaje a la memoria de quienes se volcaron a las calles aquel 22 de enero de 1967, de quienes murieron o resultaron heridos, en la lucha por una Nicaragua democrática y con justicia.