jueves, 17 de julio de 2014

Desde el MRS, luchando por una Nueva Nicaragua a 35 años del triunfo de la Revolución Sandinista



Hace 35 años, el último tirano de la familia Somoza y todo su aparato de poder era derrocado por el pueblo de Nicaragua.  Miles de muchachas y muchachos que habían decidido tomar en sus manos el futuro del país y cambiarlo, acabaron con aquella dictadura para abrir las puertas a la construcción de una Nicaragua con democracia y prosperidad.  A 35 años, un somocismo redivivo y reencarnado en el orteguismo, niega esa aspiración del pueblo nicaragüense.

En estos años pasados hemos tenido grandes desafíos y hemos logrado salir adelante. Pudimos remontar una guerra de agresión y una guerra civil, estableciendo la paz y avanzando en la reconciliación.  Trabajamos para reconstruir nuestras vidas y nuestras comunidades. Hemos luchado por mejorar nuestra condición de vida y la de nuestras familias y lo hemos ido logrando poco a poco, producto de nuestro esfuerzo de todos los días.

Ahora, una nueva dictadura de otra ambiciosa familia, viola nuestros derechos y libertades, prolongando la condición de pobreza, marginación y discriminación de la mayoría del pueblo nicaragüense y tenemos que enfrentarla con la unidad del pueblo y la lucha cívica.

Desde el
MRS, luchamos por una nueva Nicaragua donde haya empleo para los jóvenes, para que no tengan que irse a otros países a buscar oportunidades que aquí no encuentran.  Que se creen muchos empleos con salarios buenos y dignos; que los precios de la canasta básica sean accesibles, sin que suba todas las semanas el precio del combustible.

Luchamos por una
nueva Nicaragua en la que las productoras y productores agricultores y ganaderos, afectados por la roya y los malos precios del café, por el mal invierno, la sequía o las inundaciones, sean apoyados para que puedan salir adelante.

En el
MRS, queremos una nueva Nicaragua donde se respete el derecho de los pueblos indígenas a sus tierras, a sus bosques, a sus recursos naturales, que nadie se los robe para enriquecerse. Una Nicaragua en que todas y todos tengamos una atención, con calidad y dedicación, en centros de salud y hospitales.  Que niñas, niños, adolescentes y jóvenes puedan tener acceso a una educación de calidad.

Luchamos por una
nueva Nicaragua en que se valore y estime a los excombatientes, respetando y haciendo cumplir sus derechos económicos y sociales.  


Una Nicaragua en que la vida y la integridad de las mujeres sea respetada, que no sean asesinadas, ni abusadas, ni tengan menos derechos.  Desde el MRS luchamos para que se respete el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia.

Queremos una
nueva Nicaragua con una policía que trabaje para servir al pueblo, para dar seguridad a las comunidades y, un ejército que guarde la soberanía nacional y unos funcionarios honestos, que no sean serviles, ni corruptos.

Desde el
MRS, luchamos por una nueva Nicaragua en la que se nos trate a todos con dignidad, que nadie sea discriminado, ni marginado de los programas gubernamentales, de las escuelas o de los trabajos; que nadie sea perseguido u hostigado por las instituciones y sus funcionarios; que nadie se sienta en riesgo de que le quiten sus tierras para satisfacer la ambición de los poderosos.

Queremos una
nueva Nicaragua con soberanía e independencia, en la que podamos disfrutar de nuestros bienes, tierras, aguas y ríos, sin que alguien los regale a otro país o a una empresa extranjera.  En la que seamos libres de decir y pensar lo que queramos, de organizarnos y luchar por nuestras reivindicaciones, de movilizarnos y demandar nuestros derechos, sin ser reprimidos o vapuleados por grupos de choque.

Luchamos por que haya elecciones transparentes y limpias en Nicaragua para poner un gobierno que realmente se preocupe de los problemas del pueblo, que abra oportunidades para la juventud, para todos y todas.

Ese es nuestro sueño.  Construir una Nueva Nicaragua, democrática, soberana,  digna, con paz y justicia, con prosperidad, solidaridad e igualdad,  que podamos disfrutar todas y todos. 

Desde el
MRS, nuestro homenaje cariñoso a quienes aportaron su granito de arena en las luchas libradas durante cuarenta años, para derrotar aquella otra dictadura familiar que restringía las libertades y mantenía al pueblo en la miseria.

En nombre de todos nuestros afiliados y afiliadas, manifestamos nuestra gratitud y respeto a la memoria de quienes cayeron por lograr una
Nueva Nicaragua. Honramos su memoria luchando, manteniendo en alto sus banderas y su legado de honestidad, amor a la patria, lealtad al pueblo nicaragüense, compromiso con los más necesitados y, con los derechos de todos y todas.

Fieles al legado de Sandino y de los miles de nicaragüenses, hombres y mujeres, que cayeron en la lucha por nuestra liberación, tenemos el desafío de acabar con esta dictadura para construir una Nueva Nicaragua. En el MRS, estamos seguros que lo lograremos.

Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2014