miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Quién responde por la vida de los mineros?

El gobierno anunció ayer que las labores de búsqueda y rescate en la mina El Comal, en Bonanza, habían concluido. Veinte mineros fueron rescatados a tiempo, pero hoy, las familias de siete mineros enfrentan el dolor de la pérdida irreparable de sus padres, hermanos o hijos, sin tener siquiera el alivio de darles sepultura.

Los rescatistas y demás mineros hicieron todo lo que pudieron y merecen nuestro reconocimiento.  Sin embargo, hay muchas preguntas que demandan respuesta del gobierno.

Los mineros no eran simplemente trabajadores por cuenta propia, sino que laboraban para tres dueños de concesiones en el cerro El Comal. La broza, producto de su trabajo, era vendida por éstos a la empresa minera HEMCO que posee explotaciones de extracción de oro en ese municipio.  Los concesionarios o "dueños de puntos" como les llaman, no han dado la cara.

Es imprescindible que se realice una investigación que determine si las instituciones correspondientes cumplieron con su obligación de prevenir, advertir y clausurar las instalaciones en el cerro El Comal.  Si no lo hicieron, debe conocerse la razón y exigirse sanciones ejemplares.

De igual manera, debe determinarse la responsabilidad de los concesionarios que contratan trabajadores a quienes no les aseguran las condiciones de seguridad esenciales y sus derechos laborales. Si habían sido advertidos del riesgo de derrumbe en El Comal y no pararon las actividades de extracción de broza, han incurrido en un delito contra la vida y la integridad de esos trabajadores.

Finalmente, es necesario conocer el papel de la empresa HEMCO que compra el material que extraen esos concesionarios, que para todos los fines actúan como sus subcontratistas.  ¿Cuál es su responsabilidad en lo que ha sucedido?

Una investigación seria, profesional e independiente debería darnos respuesta sobre lo que ha sucedido y emitir recomendaciones cuyo cumplimiento riguroso eviten que nuevos accidentes evitables puedan volver a suceder.

Bonanza es un municipio con grandes riquezas que son explotadas por unos pocos, mientras la inmensa mayoría de sus habitantes vive en condiciones de gran pobreza.

Investigar, deslindar responsabilidades y proceder en consecuencia, es la única manera en que podrá honrarse la vida y el trabajo de los mineros que han muerto mientras buscaban el sostén de sus familias.

Para sus familias, nuestra conmovida solidaridad.