miércoles, 30 de julio de 2014

Justicia, seguridad y alimentos


Los ataques criminal del 19 de julio y la reacción posterior de la Policía han puesto de relieve importantes deficiencias de la seguridad pública en el país.

A la fecha, las fuerzas policiales han sido incapaces de dar respuesta a las numerosas preguntas que la ciudadanía se hace en relación a los motivos y responsables de los ataques.  La Policía careció de información y no prestó la seguridad necesaria a quienes se movilizaban. Una fuerza policial sorprendida por actos de esa magnitud, es un motivo de preocupación adicional a su partidización y al debilitamiento de su profesionalismo.

Los días posteriores han mostrado otro rostro del problema. Fuerzas policiales, actuando sin identificación, ni orden de captura, han allanado viviendas y sitios de trabajo, detenido y golpeado personas en distintos municipios del país, apuntado con armas a niños y niñas dentro de sus casas, negado información a las familias, a medios de comunicación y organizaciones de derechos humanos, sobre el paradero de sus parientes capturados.

La Policía ha hecho alarde de violencia policial y arbitrariedad, en un actuación que solo puede revivir viejas heridas, pues la percepción dominante es que esas investigaciones y capturas están orientadas contra opositores al régimen y alimentadas por deseos de vindicta por parte de activistas orteguistas que no están satisfechos con la explicación oficial de que los atacantes del 19 de julio eran delincuentes comunes y que los únicos encausados sean, hasta ahora, tres militantes del FSLN y un chofer que prestaba su unidad de transporte para movilizar sus simpatizantes. Los civiles encapuchados que acompañan a esas fuerzas, señalando casas y personas, provocan todo tipo de recelos e irritación en las comunidades.

¿Qué explicación puede dar la Policía de esa actuación violatoria de los derechos humanos, de que se haya prohibido a los habitantes de Ciudad Darío circular más allá de las nueve de la noche? Lo hemos dicho y lo repetimos: no se pueden defender los derechos humanos, violando los derechos humanos. Demandamos una investigación profesional y seria sobre la masacre del 19, un trato humano como manda la ley a detenidos e investigados y el cese de la política ofensiva y represiva contra comunidades en dónde hay investigados. Asimismo demandamos una investigación a fondo del asesinato del ex combatiente de la Resistencia Nicaragüense, Carlos García, de los motivos y de los responsables.

Si la seguridad y la tranquilidad pública son esenciales, también lo es la seguridad alimentaria. Desde hace semanas los productores han alertado a la ciudadanía sobre los efectos de un invierno deficiente e irregular que ha afectado a agricultores y ganaderos y que según organizaciones de productores, puede producir hambruna en ciertas zonas rurales del país y un incremento adicional de precios al frijol y maíz que afecte a los consumidores.

A la fecha el gobierno ha sido incapaz de reaccionar al problema a tono con la gravedad del mismo.  Mientras en otros países centroamericanos se ha declarado emergencia alimentaria y los gobiernos se aprestan a apoyar a productores y consumidores, en Nicaragua las instituciones responsables han sido incapaces de informar sobre el alcance de los daños a la producción y peor aún, no han podido activar mecanismos que puedan contribuir a enfrentar y paliar la situación.

Los ganaderos, en especial los pequeños, están librados a su propia suerte.  Un mínimo fondo prestado por el gobierno ni siquiera ha podido ser desembolsado, mientras el tiempo corre. Otros productores han perdido lo que poseían de semilla, sin que tengan a su alcance suficiente disponibilidad de la misma. Consumidores sufren la libra de frijol más cara de la década cuyo precio ha llegado a poco más de treinta córdobas..  El alza de los precios en frijoles y maíz afecta en especial a las familias nicaragüenses más pobres, quienes consumen esos granos básicos en los tres tiempos de comida, afectando drásticamente sus escasos ingresos.

En tiempos complejos se evidencia la eficiencia o deficiencia de las instituciones. No abona a la seguridad del pueblo nicaragüense una Policía poco profesional que viole los derechos humanos de quienes no son afines al régimen.  Tampoco abona a la seguridad alimentaria instituciones paralizadas frente a una situación de emergencia, que aún no ha concluido. Las dos situaciones han mostrado la incapacidad del régimen en asuntos de vital importancia para el pueblo nicaragüense.

Enmendar la plana requiere de una Policía que adquiera un sólido compromiso con el servicio a todos los nicaragüenses sin distinción alguna.  Enfrentar las consecuencias de un mal invierno, requiere una inmediata declaratoria de emergencia alimentaria, el recuento de los daños actuales y previsibles, un plan de acción para enfrentarlos y la disponibilidad de los recursos para hacer efectivas las acciones.

jueves, 17 de julio de 2014

Desde el MRS, luchando por una Nueva Nicaragua a 35 años del triunfo de la Revolución Sandinista



Hace 35 años, el último tirano de la familia Somoza y todo su aparato de poder era derrocado por el pueblo de Nicaragua.  Miles de muchachas y muchachos que habían decidido tomar en sus manos el futuro del país y cambiarlo, acabaron con aquella dictadura para abrir las puertas a la construcción de una Nicaragua con democracia y prosperidad.  A 35 años, un somocismo redivivo y reencarnado en el orteguismo, niega esa aspiración del pueblo nicaragüense.

En estos años pasados hemos tenido grandes desafíos y hemos logrado salir adelante. Pudimos remontar una guerra de agresión y una guerra civil, estableciendo la paz y avanzando en la reconciliación.  Trabajamos para reconstruir nuestras vidas y nuestras comunidades. Hemos luchado por mejorar nuestra condición de vida y la de nuestras familias y lo hemos ido logrando poco a poco, producto de nuestro esfuerzo de todos los días.

Ahora, una nueva dictadura de otra ambiciosa familia, viola nuestros derechos y libertades, prolongando la condición de pobreza, marginación y discriminación de la mayoría del pueblo nicaragüense y tenemos que enfrentarla con la unidad del pueblo y la lucha cívica.

Desde el
MRS, luchamos por una nueva Nicaragua donde haya empleo para los jóvenes, para que no tengan que irse a otros países a buscar oportunidades que aquí no encuentran.  Que se creen muchos empleos con salarios buenos y dignos; que los precios de la canasta básica sean accesibles, sin que suba todas las semanas el precio del combustible.

Luchamos por una
nueva Nicaragua en la que las productoras y productores agricultores y ganaderos, afectados por la roya y los malos precios del café, por el mal invierno, la sequía o las inundaciones, sean apoyados para que puedan salir adelante.

En el
MRS, queremos una nueva Nicaragua donde se respete el derecho de los pueblos indígenas a sus tierras, a sus bosques, a sus recursos naturales, que nadie se los robe para enriquecerse. Una Nicaragua en que todas y todos tengamos una atención, con calidad y dedicación, en centros de salud y hospitales.  Que niñas, niños, adolescentes y jóvenes puedan tener acceso a una educación de calidad.

Luchamos por una
nueva Nicaragua en que se valore y estime a los excombatientes, respetando y haciendo cumplir sus derechos económicos y sociales.  


Una Nicaragua en que la vida y la integridad de las mujeres sea respetada, que no sean asesinadas, ni abusadas, ni tengan menos derechos.  Desde el MRS luchamos para que se respete el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia.

Queremos una
nueva Nicaragua con una policía que trabaje para servir al pueblo, para dar seguridad a las comunidades y, un ejército que guarde la soberanía nacional y unos funcionarios honestos, que no sean serviles, ni corruptos.

Desde el
MRS, luchamos por una nueva Nicaragua en la que se nos trate a todos con dignidad, que nadie sea discriminado, ni marginado de los programas gubernamentales, de las escuelas o de los trabajos; que nadie sea perseguido u hostigado por las instituciones y sus funcionarios; que nadie se sienta en riesgo de que le quiten sus tierras para satisfacer la ambición de los poderosos.

Queremos una
nueva Nicaragua con soberanía e independencia, en la que podamos disfrutar de nuestros bienes, tierras, aguas y ríos, sin que alguien los regale a otro país o a una empresa extranjera.  En la que seamos libres de decir y pensar lo que queramos, de organizarnos y luchar por nuestras reivindicaciones, de movilizarnos y demandar nuestros derechos, sin ser reprimidos o vapuleados por grupos de choque.

Luchamos por que haya elecciones transparentes y limpias en Nicaragua para poner un gobierno que realmente se preocupe de los problemas del pueblo, que abra oportunidades para la juventud, para todos y todas.

Ese es nuestro sueño.  Construir una Nueva Nicaragua, democrática, soberana,  digna, con paz y justicia, con prosperidad, solidaridad e igualdad,  que podamos disfrutar todas y todos. 

Desde el
MRS, nuestro homenaje cariñoso a quienes aportaron su granito de arena en las luchas libradas durante cuarenta años, para derrotar aquella otra dictadura familiar que restringía las libertades y mantenía al pueblo en la miseria.

En nombre de todos nuestros afiliados y afiliadas, manifestamos nuestra gratitud y respeto a la memoria de quienes cayeron por lograr una
Nueva Nicaragua. Honramos su memoria luchando, manteniendo en alto sus banderas y su legado de honestidad, amor a la patria, lealtad al pueblo nicaragüense, compromiso con los más necesitados y, con los derechos de todos y todas.

Fieles al legado de Sandino y de los miles de nicaragüenses, hombres y mujeres, que cayeron en la lucha por nuestra liberación, tenemos el desafío de acabar con esta dictadura para construir una Nueva Nicaragua. En el MRS, estamos seguros que lo lograremos.

Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2014

Denuncia ciudadana contra Daniel Ortega.




El día de hoy un grupo de ciudadanas y ciudadanos entre los que se encuentran Robert James D´Andrea, Marvin Gómez Guerrero, Irving Dávila, Moisés Hassan Morales, Julio Icaza Gallard, Sofía Montenegro, José Siero P., Azahalea Solís, Carlos Tünnermann B., Ana Margarita Vijil Gurdián, Pedro Rivas Guatemala y Sergio Martínez, presentaron ante la Fiscalía General de la República una denuncia contra Daniel Ortega S. por los delitos cometidos al impulsar, aprobar y firmar una ley y un acuerdo para otorgar una concesión para la construcción de un canal interoceánico en territorio nicaragüense a una empresa extranjera, con perjuicio de la soberanía e independencia de la República de Nicaragua, del patrimonio, los derechos económicos y sociales del pueblo nicaragüense.  

En la denuncia ciudadana se acusa a Ortega de “Menoscabo a la integridad y fraccionamiento de la integridad territorial de la República; proposición y conspiración, abuso de autoridad, fraude y tráfico de influencias”, todos delitos tipificados en el Código Penal vigente, Ley No. 641, artículos 410, 412, 432, 229, 454 y 450.  

Estos son los artículos violados por Ortega: 
Artículo 410 Pn. Menoscabo a la integridad nacional:  El que realice actos que tiendan a menoscabar o fraccionar la integridad territorial de Nicaragua, a someterla en todo o en parte al dominio extranjero, a afectar su naturaleza de estado soberano e independiente, será sancionado con pena de diez a quince años de prisión e inhabilitación absoluta, por el mismo período para el desempeño de función, empleo o cargo público, salvo lo dispuesto en la constitución política de la república de Nicaragua.”

Artículo 412 Pn. Conspiración: “La provocación proposición y conspiración para cometer cualquiera de los actos previstos en este capítulo, será sancionada con una pena cuyo límite máximo será el extremo inferior de la pena respectiva y cuyo límite mínimo será la mitad de ésta.” 

Artículo 432 Pn. Abuso de Autoridad:  “La autoridad, funcionario o empleado público que con abuso de su cargo, o función, ordene o cometa cualquier acto contrario a la Constitución Política de la República de Nicaragua, leyes o reglamentos en perjuicio de los derechos de cualquier persona, será sancionado con penas de seis meses a dos años de prisión e inhabilitación para ejercer el cargo o empleo público de seis meses a cuatro años”.

Arto. 229 Pn. Defraudación: “Quien con el propósito de obtener un provecho ilícito, para sí o para un tercero, mediante ardid o engaño, induzca o mantenga en error a otra persona para que realice una disposición total o parcial sobre el patrimonio propio o ajeno, siempre que el valor del perjuicio patrimonial exceda la suma equivalente a dos salarios mínimos mensuales del sector industrial, será penado con prisión de uno a cuatro años y de noventa a trescientos días multa. La misma pena se impondrá a quien con el propósito de obtener un provecho ilícito, consiga la transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de tercero, mediante la manipulación de registros informáticos o programa de computación o el uso de otro artificio semejante”.

Artículo 454 Pn. Fraude: “La autoridad, funcionario o empleado público que en los contratos, suministros, licitaciones, concursos de precios, subastas o cualquier otra operación en la que intervenga por razón de su cargo o comisión especial, defraudare a la administración pública, órganos, dependencias, entes desconcentrados, descentralizados, autónomos o empresas del Estado, del municipio y de las Regiones Autónomas, se sancionará con pena de cinco a diez años de prisión e inhabilitación por el mismo período para ejercer el cargo o empleo público”.

Artículo 450Pn. Tráfico de influencias:  “La autoridad, funcionario o empleado público que por sí o por medio de otra persona o actuando como intermediario, influya en otra autoridad, funcionario o empleado público, de igual, inferior o superior jerarquía, prevaliéndose del ejercicio de las facultades de su cargo o de cualquier otra situación derivada de su relación personal o jerárquica con éste o con otra autoridad, funcionario o empleado público o abusando de su influencia real, o supuesta para conseguir una ventaja o beneficio indebido, que pueda generar directa o indirectamente un provecho económico o de cualquier otra naturaleza para sí o para terceros, será sancionado con la pena de cuatro a seis años de prisión e inhabilitación absoluta por el mismo período. El particular que influya en una autoridad, funcionario o empleado público y se aproveche de cualquier situación derivada de su relación personal con éste o con otra autoridad, funcionario o empleado público, para conseguir una ventaja o beneficio indebido que pueda generar, directa o indirectamente un provecho económico de cualquier naturaleza para sí o para un tercero, será sancionado con la pena de tres a seis años de prisión”.

miércoles, 9 de julio de 2014

Circo sin gallopinto...



 

Con los frijoles rojos cada vez más escasos y cada vez más caros, los pequeños ganaderos y agricultores sufriendo las consecuencias del invierno irregular y amenazados con la sequía y con alzas indetenibles en el precio de los combustibles, el pueblo nicaragüense ve recortarse sus ingresos y empeorar su condición de vida.

Para el poder político que detenta la familia Ortega M. es tiempo de organizar celebraciones.  Con el rancho ardiendo, pensaron que era buen momento para traer al escenario al ilusionista Wang Jing con un refrito de su historia canalera del año pasado, esta vez anunciando una ruta escogida a ojo de buen cubero. Ni una palabra de los grandes inversionistas interesados, ni resultados de los estudios ambientales y de factibilidad.

Pero, la definición de la ruta ya tiene consecuencias y constituye una amenaza clara a los propietarios que se encuentran en ese trecho, a los pueblos indígenas y a la condición ambiental del país, como claramente lo han señalado los organismos ambientalistas nicaragüenses.

El ilusionista Wang Jing trastabilló con las preguntas de dos jóvenes estudiantes en relación a su capacidad de llevar adelante el proyecto y sobre si se consultaría al pueblo los resultados de los estudios ambientales y de factibilidad.  Pero fue enfático al afirmar que sacaría a Nicaragua y a los nicaragüenses de la pobreza.  Una aseveración hecha con el más diáfano y transparente espíritu colonialista, mostrando  ánimo de dueño del país entero, pero fuertemente aplaudido por los ministros y diputados orteguistas que le sirvieron de barra y acompañantes.

El costoso viaje de Wang Jing en vuelo privado, le ha sido útil a Ortega para elaborar su discurso del 19.  Casi no hay frijoles rojos, los que hay están caros, los pequeños productores se descapitalizan y todos resentimos el alza en el costo de la vida, pero nos tratarán de vender ilusiones.  De eso se trata el espectáculo de estos días, cada vez menos lucido y atractivo como sucede con los circos en sus tiempos de decadencia, de fieras escuálidas y carpa parchada.