jueves, 17 de diciembre de 2015

El fallo de la Corte Internacional de Justicia, una lección y una oportunidad


El día de ayer la Corte Internacional de Justicia de La Haya dictó una sentencia sobre el conflicto planteado entre Costa Rica y Nicaragua desde el año 2010, en torno a derechos territoriales, de navegación y dragado del Río San Juan.  Como se sabe, la resolución de ese tribunal fue completamente desfavorable para nuestro país.  De acuerdo a la Corte, Nicaragua violó la soberanía costarricense, restringió ilegalmente el derecho de navegación de Costa Rica y causó daños a ese país, por los que deberá pagar una indemnización. La Corte argumentó que Nicaragua no presentó pruebas suficientes, ni convincentes, para demostrar sus acusaciones contra Costa Rica.

El MRS desde el inicio de este conflicto, planteó la necesidad de reactivar la Comisión Binacional y de convocar a un grupo de peritos especializados para determinar los asuntos limítrofes pendientes con Costa Rica. Sin embargo, el gobierno del inconstitucional Ortega optó por la política de la bravuconería y la confrontación, llevando el caso a la Corte de Justicia y tensionando las relaciones con Costa Rica.  

El fallo de la Corte Internacional de Justicia muestra con claridad el fracaso de la política exterior del gobierno actual con nuestra vecina Costa Rica, uno de cuyos últimos  extremos ha sido el de impedir el paso de los migrantes cubanos hacia su destino causando una seria crisis humanitaria. En el conflicto con Costa Rica, el gobierno actuó de manera engañosa e irresponsable con el pueblo nicaragüense y las consecuencias están ahora a la vista. Nicaragua ha sufrido daños y deberá pagar mucho dinero por el aventurerismo de quienes gobiernan al país.

La política de Ortega de estimular conflictos con Costa Rica debe cesar. La política confrontativa del gobierno nicaragüense no ha sido impulsada para defender la soberanía nacional, misma que ha entregado  a una empresa china, sin recato alguno; sino que ha tenido como único objetivo distraer la atención de los nicaragüenses de los grandes problemas que nos aquejan.

Por respeto al pueblo nicaragüense, el inconstitucional Ortega está obligado a rendir cuentas ante el pueblo nicaragüense por los daños causados, los adversos resultados de la sentencia y el costo económico de su aventura. 

Para el MRS, las relaciones amistosas y cercanas con nuestros vecinos centroamericanos siempre serán una prioridad de Nicaragua y los nicaragüenses.  Con Costa Rica nos unen vínculos históricos y humanos.  Miles de nicaragüenses viven y trabajan en ese país y requieren de la más elevada atención gubernamental.

La sentencia de La Haya abre una oportunidad de hacer bien las cosas.  Desde el MRS, proponemos la inmediata reactivación de la Comisión Binacional para resolver los asuntos de interés de ambos países, mediante el diálogo y el entendimiento responsable.  

Managua, 17 de diciembre de 2015












lunes, 16 de noviembre de 2015

#QuePasenLosCubanos



El día de ayer, domingo 15 de noviembre,  un grupo de más de mil quinientos ciudadanos cubanos trató de ingresar al país por la frontera de Peñas Blancas, siendo reprimidos con bombas lacrimógenas, balas de goma, perseguidos por fuerzas militares y policiales como si fuesen peligrosos delincuentes.

Desde hace más de una semana, es del conocimiento público que este grupo de migrantes cubanos, que tratan de llegar a los Estados Unidos, se había quedado varado en Panamá por el quiebre de una red de traficantes. El gobierno de Panamá autorizó el paso por sus fronteras y posteriormente el de Costa Rica, les proveyó de ayuda y una visa humanitaria para que pudieran continuar su viaje.    

El gobierno de Ortega tuvo conocimiento de dichos hechos con suficiente tiempo, sin coordinar su respuesta. En ningún momento, anunció el cierre de fronteras, ni ninguna prohibición al respecto, de forma que solamente cuando el grupo de migrantes llegó a Peñas Blancas encontró cerradas las puertas de Nicaragua.

Luego de la desmedida reacción represiva, el gobierno de Nicaragua ha tratado de convertir una crisis humanitaria en un problema político-fronterizo con Costa Rica, para manipular a los nicaragüenses.  Esta es una cortina de humo tras la cual el gobierno de Ortega pretende ocultar que, su conducta inhumana y represiva contra los migrantes cubanos, es un favor que concede a intereses ajenos a los nacionales.   

Para el MRS, el respeto a los derechos humanos es sagrado, como también lo es la solidaridad y la gratitud.   

Nicaragua es un país de migrantes. Más de un millón de nuestros compatriotas se encuentran en otros países, incluyendo Costa Rica, muchos de ellos indocumentados.  Hemos pedido y recibido solidaridad y amnistías migratorias.  El país cuenta con su más importante flujo de dólares por las remesas que mandan nuestros migrantes. Cada una de nuestras familias tiene un migrante que ha cruzado una frontera por puntos ciegos.  Tenemos sobradas razones para ser solidarios con otros migrantes, no importa de dónde sean y que aspiraciones tengan.   

De Cuba y el pueblo cubano, los nicaragüenses hemos recibido amplia y desinteresada solidaridad.  Médicos y maestros cubanos han servido en Nicaragua.  Cuba acogió a perseguidos políticos de la dictadura somocista, también indocumentados.  Muchos cubanos viven en Nicaragua, son parte de nuestras familias y aportan al país con sus habilidades, conocimientos y trabajo honrado.  Con el pueblo cubano tenemos un deber de gratitud.  

Un grupo de personas, incluyendo ancianos y niños, que avanza a pie, migrando para buscar oportunidades es una crisis humanitaria, no un peligro invasor, ni un asunto de soberanía. El gobierno está obligado a responder a esa situación apegado a los derechos humanos y por ello, debe cesar la represión, respetar su integridad, otorgar una visa humanitaria a los migrantes cubanos y auxiliarlos con agua y alimentos.

Actuar teniendo en la mira los derechos humanos, la solidaridad y la gratitud, hará que los migrantes cubanos continúen su camino hacia los Estados Unidos, donde tienen garantías legales de ser aceptados.  Nicaragua solamente puede ganar con ello.

Managua, 16 de noviembre de 2015


miércoles, 28 de octubre de 2015

Marcha campesina demostró que ¡Si se puede!


Después de más de 24 horas de haber salido de sus comunidades, al mediodía de ayer, miles de campesinos y campesinas llegaron a Managua a encontrarse con miles de personas que los esperaban en la carretera norte, desde las siete de la mañana.  En ese momento, la marcha nacional convocada por el Consejo de Defensa de las Tierras, Lago y Soberanía, para demandar la derogación de la Ley 840 del canal ya era un rotundo éxito.

Contra viento y marea, miles de nicaragüenses hicieron uso de su derecho a manifestarse cívicamente, sin caer en las trampas y provocaciones del régimen, sin doblegarse, sin rendirse.  Queda claro, después de 52 marchas cívicas realizadas en todo el país,  en casi tres años,  que la estafa canalera cuenta con una férrea oposición de campesinas y campesinos que no permitirán ser expropiados y que se liquiden sus comunidades.  La marcha de ayer, mostró al resto del país y al mundo esa verdad que el régimen pretende ocultar.

La estrategia de represión, coerción, terror, desinformación y provocación que el régimen de Ortega había montado fracasó estrepitosamente. Frente a eso, la frustración de las fuerzas de delincuentes motorizados auxiliados por la Policía, reaccionó golpeando algunos jóvenes, incluyendo a una muchacha embarazada trabajadora de un local cercano, persiguiendo y sitiando a otros ciudadanos que fueron auxiliados por los vecinos.

El régimen mostró su aislamiento y su debilidad. Actuando como enemigo de todos, registró buses y vehículos particulares, obligó a los empleados públicos de Managua a “rotondear” en tres turnos, sacó estudiantes de las escuelas, movilizó empleados públicos de ciudades cercanas a la capital, uso todos los recursos públicos a la mano, quedando en evidencia que este es un régimen cuya capacidad de convocatoria se construye sobre la amenaza del despido a quienes trabajan en el Estado.  Ese era el grueso de la contramarcha.

La Policía Nacional fue también una gran perdedora de la jornada.  Otra vez, los más altos oficiales de la Policía, que pueden verse en los videos publicados, se encargaron de hacer que la institución juegue el papel de fuerza de seguridad privada, movilizada para tratar de aplacar el miedo de la familia Ortega a la movilización cívica del pueblo.  La institución contó con todos los recursos, mismos que nunca están disponibles para proteger barrios y comunidades.  El colapso de la credibilidad de la Policía es completo, pero todavía están a tiempo de tomar el camino de la Constitución y de las leyes.

La marcha nacional mostró que si se puede comenzar a cambiar las cosas en Nicaragua y que podemos hacerlo con unidad, con lucha cívica, con decisión.

sábado, 17 de octubre de 2015

EN LA MINA EL LIMÓN GOBIERNO RECHAZA NEGOCIACIÓN Y ESCOGE LA REPRESIÓN


En la madrugada de hoy, fuerzas de antimotines con armas de guerra, morteros, balas de goma, lacrimógenas y recipientes con gasolina, atacaron a trabajadores y pobladores de la Mina El Limón que han estado demandando el respeto a sus derechos laborales y al convenio colectivo con la empresa canadiense B2Gold.  

Decenas de casas han sido cateadas, destruidos los enseres y propiedad de las familias, capturados jóvenes y adultos en sus propias casas, aterrorizado a niños y ancianos.  Se reportan muchos heridos y lesionados en mal estado.  

La Policía está actuado con ánimo de venganza y represalia, ejerciendo una represión indiscriminada y letal.  Con ese objetivo el poblado fue aislado, les fue cortado el paso de alimentos y fueron sometidos a un estado de sitio no declarado.  El día jueves, la policía impidió la llegada de una comisión de diputados del MRS y el PLI y ayer viernes, impidió el acceso del CENIDH y defensores de derechos humanos.   

El gobierno ha rechazado e impedido todo tipo de negociación entre la empresa minera B2Gold y los trabajadores y desoido el llamado de pobladores, pastores y sacerdotes. El camino escogido por Ortega ha sido el de someter a los trabajadores y pobladores por la fuerza ejecutando un acto de brutal represión que deja al descubierto el rostro verdadero del régimen y su función de agentes oficiosos de la empresa minera.  Lo que hoy suceda en la Mina El Limón es completa responsabilidad de la familia Ortega M., que han tomado el camino de la confrontación y la violación de los derechos humanos. 

Condenamos la represión de la policía orteguista en la Mina El Limón y demandamos que se deje a los trabajadores y pobladores vivir en paz, que se respete su vida, sus derechos humanos, su propiedad y su tranquilidad.  Debe respetarse el derecho de los trabajadores de cualquier empresa a demandar y defender sus reinvindicaciones laborales y sociales.  Debe respetarse el fuero sindical que protege a los líderes sindicales de los despidos arbitrarios e injustos. 

¡Exigimos la liberación inmediata de todos los detenidos y la salida inmediata de las fuerzas antimotines de la Mina El Limón!

Managua, 17 de octubre de 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

¡La tortilla por los cielos!


Hace unos días, los nicaragüenses nos tropezamos con que las tortillas, nuestro alimento básico, había elevado su precio y reducido considerablemente su tamaño.  No tardamos en conocer que el precio del maíz había subido más del doble de su precio, llegando a costar más de ochocientos córdobas el quintal. 

Rápidamente voceros gubernamentales han afirmado que se trata de un movimiento especulativo, pero lo que se sabe en el campo es que hubo malas cosechas por la sequía en zonas productivas importantes.

Actualmente los campesinos que no pudieron sembrar o quienes perdieron sus cosechas tienen serios problemas de ingresos y de suministros de alimentos.  Por otra parte, el resto de la población está sufriendo el encarecimiento de un producto esencial como el maíz y sus derivados.  Pero, el gobierno no atiende el clamor de los afectados, ni las propuestas que se hacen desde distintos sectores.

Desde el MRS hemos planteado que deben tomarse las siguientes medidas inmediatas: 
a. Declarar emergencia en las zonas que, a estas alturas, ya se sabe fueron severamente afectadas por la sequía.  Esta es una demanda que ya organizaciones como Cáritas han planteado también y que puede ser útil para gestionar ayuda a las familias afectadas.
b. Presentar el estimado de pérdidas de la cosecha de primera y la población afectada, entregando rápidamente ayuda de semillas e insumos mínimos para que quienes puedan aprovechar el ciclo de postrera lo hagan.
c. Proceder con la entrega de paquetes de alimentación en las zonas más severamente afectadas, sin discriminacion  política o de otra índole, atendiendo exclusivamente la necesidad de las familias.  El Minsa debe informar sobre el riesgo y daño nutricional en la niñez y las acciones para enfrentarlo.
d. Autorizar las importaciones de maíz necesarias para asegurar que baje su precio y el de las tortillas.
e. Elaborar y ejecutar un programa de acción para apoyar a los productores que están sufriendo los efectos de la sequía por segunda vez.
f) Elaborar e iniciar la ejecución de un programa de instalación de sistemas de riego para pequeños productores, en especial en el corredor seco. Esto incluye la asignación de fondos de emergencia del presupuesto nacional.
g) Las instituciones deben informar las previsiones sobre el comportamiento del invierno en los meses que quedan y emitir las recomendaciones adecuadas y oportunas a los productores.
h) Considerando que octubre es el mes de más lluvias, las municipalidades deben informar sobre los puntos más vulnerables a inundaciones para que las familias que habitan en esos sitios, puedan prepararse.

El MRS demanda al gobierno que actúe con responsabilidad y eficiencia frente a la situación que está presentando el mal invierno, eso incluye información transparente, planificación de acciones necesarias y su ejecución inmediata.

Edipcia Dubón y Violeta Granera en "Jaime Arellano en la Nación"


lunes, 14 de septiembre de 2015

¡Viva Nicaragua!




En el 159 aniversario de la Batalla de San Jacinto y el 194 aniversario de la Independencia de Nicaragua.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Por la paz y la estabilidad en la Costa Caribe



 Fotografía de La Prensa

Desde hace mucho tiempo, autoridades comunitarias de distintos territorios pertenecientes al pueblo miskito, han venido denunciando la invasión de colonos y la apropiación ilegal de sus tierras.  En los últimos días, este conflicto ha escalado con enfrentamientos entre comunitarios miskitos y colonos, reportándose ya la muerte de al menos un comunitario en La Esperanza.
Las autoridades gubernamentales y regionales tienen una responsabilidad amplia en lo que sucede.  De acuerdo con la Ley 445, los territorios indígenas debían pasar un proceso de saneamiento para resolver la situación planteada por los colonos tradicionales, pero contrario al mandato de esa ley, autoridades gubernamentales nacionales y regionales se han dado a la tarea de deslegitimar autoridades territoriales comunitarias y, en no pocos casos, estimular el colonato con fines de negociados corruptos.  Ha habido manifiesta negligencia en el abordaje del conflicto, lo que ha llevado a que se haya roto la paz y la estabilidad en las regiones del Caribe.

Desde el MRS, demandamos que el gobierno cumpla íntegramente con el mandato de la Ley 445 de titular la totalidad de los territorios de pueblos indígenas y de comunidades étnicas de las regiones caribeñas, de proceder al saneamiento de las tierras indígenas para preservar la integridad de los territorios indígenas y garantizar la propiedad de los comunitarios.
Por otra parte, el gobierno debe proporcionar respuestas a las demandas de tierra de los colonos cuando éstas obedezcan a fines de sobrevivencia de las familias, no a transacciones corruptas y amañadas.
Es responsabilidad del gobierno asegurar que vuelva la paz y la estabilidad en las regiones del Caribe y eso pasa por escuchar, respetar y construir soluciones con las autoridades territoriales del pueblo miskito.
Es tiempo de reconstruir la autonomía de las Regiones Autónomas que implica el respeto y garantías al pleno ejercicio de los derechos que la Constitución concede a los pueblos originarios y comunidades étnicas.
Managua, 12 de septiembre de 2015.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Seguiremos demandando elecciones limpias y honestas


El día de hoy miércoles 2 de septiembre, en Managua, mientras una representación de opositores, incluyendo al MRS, realizaba la protesta número 21 en demanda de elecciones limpias y honestas, un criminal realizó varios disparos contra los manifestantes que pacíficamente hemos realizado la misma protesta cada miércoles.  El sicario salió de entre un grupo de personas identificadas como orteguistas, que se encontraba ocupando la rotonda de Metrocentro desde temprano. 

Los disparos fueron realizados por una persona entrenada, vestida de negro, con botas militares, que huyó del sitio acompañado de tres motorizados, ante la vista y paciencia de los jefes y fuerzas policiales que en gran número son concentrados en ese lugar, cada miércoles. 

Esta acción criminal y terrorista que tiene, sin duda, su autor intelectual en Daniel Ortega, es un intento vano de intimidar y frenar las protestas que cada miércoles se realizan y que se continuarán extendiendo en cada vez más ciudades del país.
El MRS exige a la Policía Nacional la captura inmediata del criminal para su procesamiento y la destitución de los jefes y oficiales que comandaban el operativo policial el día de hoy en Metrocentro, por actuar en absoluta complicidad con el criminal, tal como puede apreciarse en fotografías y videos. 

La Policía Nacional tiene una nueva oportunidad de actuar de acuerdo a la Constitución y a las leyes, de cumplir con sus obligaciones de servir al pueblo de Nicaragua y no de seguirse convirtiendo en copatrocinadora de delincuentes y criminales amparados en el poder de la familia Ortega.

El pueblo nicaragüense tiene derecho a la protesta, a movilizarse y a demandar sus derechos políticos, civiles, económicos y sociales.  Seguiremos haciendo uso de ese derecho, sin detenernos, hasta que Nicaragua y los nicaragüenses podamos disfrutar de elecciones limpias y  honestas, de paz, democracia y oportunidades para todos y todas.

Managua, 2 de septiembre de 2015

Para ver el video presione aquí


¡Un Ejército que sirva a Nicaragua, a todos los nicaragüenses!

Hoy dos de septiembre, en homenaje a la creación del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), se conmemora el 36 aniversario de la fundación del Ejército de Nicaragua.

Es un buen momento para ratificar las aspiraciones del pueblo nicaragüense de contar con unas fuerzas armadas que estén consagradas a la defensa de la integridad territorial y la soberanía nacional.

Los nicaragüenses deseamos un ejército que se deba exclusivamente a la nación, que actúe en apego estricto de la Constitución Política y de las leyes, que promueva y respete los derechos humanos. 

En los últimos tiempos, el Ejército ha sido presionado para convertirse en una fuerza más al servicio de los intereses políticos de la familia Ortega en el poder y eso está deteriorando el respeto y desvirtuando la naturaleza de la institución.

Hemos podido ver como el Ejército ha sido utilizado para la intimidación y represión a los campesinos que se oponen al proyecto de canal interoceánico y se ha gestado la represión a la libre opinión de sus oficiales sobre asuntos no militares.

El despliegue militar en zonas montañosas y del Caribe en persecución de grupos armados, está provocando zozobra en las comunidades y entre las familias campesinas.  En lugar de contribuir a la seguridad, el Ejército se está convirtiendo en un factor más de inseguridad. 

Hoy más que nunca, el pueblo nicaragüense quiere un ejército profesional, apartidista y no deliberante que sirva al interés de todos los nicaragüenses por igual.  Volver a ser ese tipo de institución es el desafío y el imperativo que tiene el Ejército si quiere contribuir a la paz y a la construcción de una Nicaragua para todos y todas.

El MRS felicita a los hombres y mujeres que visten el uniforme militar con dignidad, decoro, vocación de servicio, compromiso con la nación entera y apego a la Constitución.

sábado, 29 de agosto de 2015

Los precios de los combustibles deben bajar.



Desde junio del año pasado ha venido bajando el precio internacional del petróleo.  En Nicaragua, sin embargo, los nicaragüenses aún pagamos precios del diesel y la gasolina de los más altos de Centroamérica.

Desde el 5 de enero hasta el 13 de julio de 2015, el precio, en córdobas,  de la gasolina regular se incrementó en 28.4% y el de la gasolina super en 32.3%.   Mientras tanto, el diesel subió en 4.1% y el kerosene en 1.8% en el mismo período.

Los nicaragüenses no estamos siendo beneficiados por el descenso del precio del petróleo.  Las tarifas del transporte público interurbano y selectivo de taxis, se han elevado y la energía eléctrica sigue siendo costosa, afectando la economía familiar, la producción y los negocios.

La manera en que se determina el precio de los combustibles no es conocido por la ciudadanía y una parte importante de las empresas que manejan su importación y distribución están en manos de la familia gobernante quienes sacan millonarias ganancias a costa de nuestros bolsillos. 

Es por esas razones que el día de ayer el Grupo Parlamentario del MRS introdujo en la Secretaría de la Asamblea Nacional un proyecto de ley para que la forma de calcular los precios de los combustibles sea conocida y transparente, y tome en consideración las fluctuaciones de los precios internacionales.

El proyecto se llama Ley para transparentar la formación de los precios de los derivados del petróleo en defensa de los consumidores y pretende establecer el sistema de precios de paridad de importación que se utiliza en otros países latinoamericanos, entre ellos Colombia, Honduras, El Salvador, República Dominicana, Perú, Chile y Panamá.

Con esa ley, los nicaragüenses podremos tener los beneficios derivados del descenso de los precios del petróleo, mejorando nuestra capacidad adquisitiva y el rendimiento de nuestros ingresos.

miércoles, 19 de agosto de 2015

El Niño llegó: ¿Y el gobierno?


Las agencias internacionales que miden los asuntos climáticos han advertido que el fenómeno de El Niño podría prolongarse hasta el próximo año y ser el peor en 65 años.   En Nicaragua, el año pasado, la sequía causó grandes pérdidas a los pequeños productores, en especial del llamado "corredor seco", el más vulnerable frente a estos eventos.

En lo que va de este invierno de lluvias irregulares, ya se ha acumulado un nivel de daño entre productores de diversa magnitud y rubro.  El gobierno no ha presentado datos oficiales o estimaciones sobre el impacto de la sequía, el actual y el probable, de acuerdo a las proyecciones meteorológicas.   Hay un deliberado silencio en torno al problema, como si tapar la información fuese la manera adecuada de enfrentarlo.

Junto a la ausencia crónica de información, hay una falta de políticas públicas y de plan de acción por parte del gobierno.  No se informa, ni se orienta a los productores, ni se han creado las condiciones para apoyarlos para enfrentar la coyuntura, ni para hacer los cambios estructurales en la producción que les permitirán manejar las probables y anunciadas adversidades futuras.

El gobierno sigue careciendo de un programa orientado a generalizar la instalación de sistemas de riego eficientes y de cosechas de agua, que asegure el suministro de semillas e insumos y disemine información técnica de interés de los productores frente a estos problemas.

Peor aún, la única institución financiera pública, el Banco Produzcamos, está siendo privatizado y en poco tiempo lo que puede esperarse es que desaparezcan los fondos de financiamiento a los pequeños y medianos productores agropecuarios, que no aseguren la rentabilidad deseada por sus nuevos propietarios.

Los fondos procedentes de la cooperación venezolana pudieron haberse utilizado para preparar el sector agropecuario nacional y posicionarlo mejor, pero fueron dilapidados como dinero de bolsillo por la familia en el poder.

La sequía del año pasado, de este año o del próximo, representa la amenaza más grave para la seguridad alimentaria de los nicaragüenses y debe ser manejada como tal, con responsabilidad y eficiencia, sin sectarismo partidario, por las instituciones correspondientes.

Es indispensable como acciones de emergencia:

1. Que el MAG presente una estimación de las pérdidas de este invierno en los distintos municipios del país.

2. Elaborar y ejecutar un programa de acción para apoyar a los productores que ya están atravesando dificultades extraordinarias a causa de la irregularidad del invierno.

3. La elaboración y ejecución de un programa de instalación de sistemas de riego para pequeños productores, en especial en el corredor seco.  Esto incluye la asignación de fondos de emergencia del presupuesto nacional.

4. La estimación del daño nutricional que puede producirse en los municipios más afectados y la ejecución de acciones de control y para paliar la situación, en especial de niñas y niños.

5. Información por parte de las instituciones correspondientes, de las características esperadas para el resto del invierno, con recomendaciones periódicas y sistemáticas a los productores.

6. La determinación de los puntos críticos vulnerables por inundaciones y la preparación de las comunidades y barrios para tal fin.

El MRS seguirá demandando que el gobierno adopte una actitud responsable y dinámica en relación a las consecuencias del cambio climático en general y del fenómeno El Niño, en particular.

De igual forma, continuaremos haciendo propuestas para que productoras y productores puedan elevar su capacidad y mejorar su condición de vida y para que el pueblo nicaragüense pueda tener seguridad en el suministro de alimentos de calidad a precio justo.

miércoles, 29 de julio de 2015

¡Exigimos justicia!



La voz de Yelka Ramírez se escuchó en los juzgados de Managua y se escucha en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Es imposible no conmoverse frente a la entereza y el dolor de una mujer que clama por justicia frente al asesinato de sus hijos  José Efraín de 12 años y Aura Marina de once y de su hermana Katherine; a las heridas de su sobrina Myriam Natasha, de cinco años, ahora huérfana, debatiéndose  entre la vida y la muerte y las lesiones y traumas de Milton, su otro hijo, todos víctimas de un emboscada de aniquilamiento que fuerzas especiales de la Policía Nacional tenía montada en el sector de Las Jagüitas, en Managua.

Su demanda es sencilla: quiere justicia, ¡exige justicia!  Es lo que cualquiera haría en su lugar. 

Ella exige a la fiscal del caso que actúe como lo manda la ley, que investigue, que acuse a los culpables por el delito cometido, que busque su condena, que no oculte dolosamente lo que sucedió, que no actúe oficiosamente a favor de los acusados.  ¿Será mucho pedir que la Fiscalía cumpla con su trabajo?

Exige que la Policía Nacional cumpla con la palabra empeñada por su jefa "de facto" la noche del crimen.  ¿Será mucho pedir que la Policía presente el informe público de las investigaciones realizadas y la verdadera lista de los 20 participantes?  ¿Es mucho pedir que la Policía explique como redujo el número de 20 a 9 culpables?

Yelka Ramírez exige que la jueza haga cumplir las leyes.  Eso es todo.  ¿Será mucho pedir que la jueza no actúe como maestra de ceremonias de un burdo montaje que burla la justicia?

Cuando tres instituciones se juntan para conspirar contra una familia humilde que demanda justicia, algo grave está sucediendo en Nicaragua. 

Algo grave estaba pasando esa noche en el camino de Las Jagüitas, tanto que tres instituciones, sus jefes y responsables, los medios de comunicación oficialistas y demás, se han alineado para tratar de taparlo.   Ellos solamente harían eso, si desde arriba, desde la cúpula del poder, desde la boca del propio Ortega ha salido la orden de acallar lo más rápidamente posible todo, garantizando impunidad a los acusados.

Yelka Ramírez no se engaña cuando ha dicho que lo que sucede en los juzgados de Managua es una payasada.  Ella conoce el desenlace de la puesta en escena: los acusados serán tratados como si fuesen responsables de un accidente de tránsito en una noche de lluvia.

Los mandos policiales podrán creer que saldrán limpios de este caso.  La fiscal y la jueza podrán haber pagado los favores recibidos por el poder.  Pero, en la consciencia de cada nicaragüense honesto está viva la demanda de justicia y la convicción que este régimen ha llegado demasiado lejos, que debemos hacer todo a nuestro alcance para que la justicia pueda ser una realidad cotidiana en Nicaragua.  

viernes, 17 de julio de 2015

En el aniversario de la revolución sandinista el sueño de una Nicaragua linda anima nuestro esfuerzo

Conmemoramos el 36 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista que representó una esperanza para el pueblo nicaragüense al derrocar a la dictadura somocista que había dominado el país durante 45 años.  La voluntad de miles de jóvenes, muchachas y muchachos,  la participación de la mayoría del pueblo, la unidad nacional y la solidaridad internacional, hicieron posible aquella gesta heroica y aquel momento.

Los nicaragüenses sufríamos por falta de libertades y democracia; ninguna elección era limpia; la justicia era inexistente; la pobreza agobiaba a la mayoría y la represión era la respuesta a cualquier protesta, a cualquier demanda social, económica o política.  

Durante décadas,  de cada generación de nicaragüenses, surgieron patriotas que quisieron acabar con aquella dictadura. Muchos sufrieron cárcel, torturas, destierro y exilio.  Muchos cayeron en combate o fueron asesinados.  ¡Querían que pudiéramos disfrutar de una Nicaragua diferente! 

Ahora, de nuevo, una ambiciosa familia trata de convertir a Nicaragua en su propiedad y se enriquece a manos llenas mientras la mayoría del pueblo se mantiene en la pobreza y el abandono. Las instituciones no sirven al pueblo sino a la familia en el poder y a sus intereses.  Así se han consumado fraudes electorales, se promueve y protege la corrupción y hay impunidad para quienes están a la sombra del poder. La Policía Nacional que debieran trabajar para nuestra seguridad,  ya no lo hace y se ha convertido en una policía política, que abusa de su poder y viola los derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida de los nicaragüenses.  La injusticia y la discriminación campean en Nicaragua.

En cada rincón del país cada nicaragüense sabe que no podemos seguir como estamos.  Un país en el que niños son asesinados por una institución policial descompuesta y desbocada por la impunidad, no está bien. Un país en el que miles de campesinos son amenazados por el gobierno de ser despojados de sus tierras, no está bien. Tenemos que hacer que las cosas cambien.  Y tenemos la seguridad que es posible con la unidad del pueblo, la participación cívica de todos y todas, la protesta y la movilización ciudadana.

Es el momento de actuar, de trabajar, de luchar con optimismo y esperanza para hacer realidad una Nicaragua soberana, con oportunidades, progreso, solidaridad y democracia.  

Los nicaragüenses merecemos oportunidades de empleo, de educación y salud de calidad, de buena seguridad social. Merecemos condiciones de vida dignas, con mejoría de nuestras familias y comunidades.  Merecemos y podemos ser un país con progreso, en el que productores, empresarios y cooperativas se sientan estimulados y seguros de trabajar e invertir, sin temor a ser confiscados, expropiados injustamente o perseguidos por las instituciones públicas.  Podemos lograr un progreso que mejore la vida de todas y todos.  

Quienes lucharon y cayeron para derrocar a la dictadura somocista, soñaron con una Nicaragua sin pobreza, sin desnutrición, sin analfabetismo, con igualdad entre hombres y mujeres, una Nicaragua con solidaridad, donde el Estado proporcionara becas, apoyo, créditos, techo, a quienes lo necesitaran, sin discriminación, sin marginación, sin favoritismo, sin argollas.  

Nicaragüenses, mujeres y hombres, necesitamos democracia para expresarnos con libertad, para participar de las decisiones públicas, para decidir lo que queremos de nuestras vidas, de la de nuestra comunidad y del país.  Podemos lograr un país con funcionarios honestos que atiendan los problemas del pueblo, con justicia pareja, con policías y militares respetuosos de la vida y los derechos humanos; con instituciones que funcionen de acuerdo a la ley y sirvan a todos sin distinción.   Los pueblos indígenas y comunidades étnicas del Caribe necesitamos respeto a nuestras tradiciones y decisiones, a nuestras tierras y recursos.

Quienes lucharon y cayeron durante décadas, lo hicieron para tener un país soberano, que no fuera dominado por los intereses de una empresa, país o fuerza extranjera, ni vendida al mejor postor como lo ha hecho el orteguismo vendepatria. 

En esta conmemoración, el sueño de una Nicaragua linda, nos mueve y nos anima, como animó a otras generaciones de nicaragüenses.

Sabemos que podemos lograrlo y que para ello, se necesita abrir de par en par las posibilidades de cambiar la situación actual por la decisión cívica y política del pueblo, por el voto del pueblo, para que nunca otras generaciones de nicaragüenses tengan que recurrir a las armas.  Para ello, exigimos cambios en el sistema electoral, amplios y suficientes, que garanticen a cada nicaragüense que su voto será contado, que su voto decidirá el futuro del país, que habrán elecciones limpias y honestas.

Rendimos nuestro homenaje a los héroes y mártires, a quienes durante más de cuarenta años dieron su aporte al derrocamiento de otra dictadura familiar que, como la actual, mantenía oprimida a Nicaragua.  
Guardamos respeto y gratitud a quienes cayeron por la democracia y la libertad, por los necesitados y marginados, por la soberanía nacional.  Guardamos respeto y gratitud a quienes supieron levantar en alto su voz y su brazo por una Nicaragua mejor. 

Recordamos hoy sus vidas, las de todas y todos, que no fueron tentadas por la corrupción y el servilismo; que no fueron dominadas por el miedo y la desidia; que fueron íntegras, generosas, honradas, optimistas, esperanzadas, leales y comprometidas con el pueblo y con la patria.

Fieles a ese legado y a ese ejemplo, renovadoras y renovadores, continuaremos empeñados en trabajar para despejar el camino a la construcción de una Nicaragua linda con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.

Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2015