miércoles, 18 de febrero de 2015

Nicaragua: ¿Un país o un paisaje?



El 21 de febrero próximo se cumplen 81 años del asesinato del general Augusto C. Sandino.  Los desafíos actuales de Nicaragua subrayan la vigencia de su pensamiento y su ejemplo.

Sandino reivindicaba la necesaria existencia de Nicaragua como un país soberano en el cual los nicaragüenses pudiesen tomar sus decisiones para mejorar su condición.

En la situación actual del país, una empresa china, HKND, posee poder casi absoluto sobre las instituciones nacionales, gobierno, policía y ejército operan como servidores contratados, prestos a cumplir con sus demandas, no importando los medios a los que tengan que recurrir para satisfacerlas.

Una empresa extranjera, con un dudoso proyecto, ha obtenido una concesión que le otorga poder total sobre una porción del territorio nacional.  Esa empresa no paga ni pagará ningún servicio, ningún impuesto, ninguna tasa, absolutamente nada a Nicaragua.  El país no  percibirá utilidad alguna.  Y se argumenta que eso es bueno por que creará empleos.

En contraste, numerosas empresas nacionales, grandes, pequeñas y medianas, han realizado un importante esfuerzo de impulsar la economía nacional, crean decenas de miles de empleo, sin contar con privilegio alguno.

De igual forma, un buen número de empresas extranjeras se han acogido a la legislación nicaragüense para realizar sus inversiones.  Un país con un gobierno nacional, debería otorgar iguales oportunidades a nacionales y extranjeros.

Cualquier nicaragüense tiene derecho a preguntarse, ¿cuál es la razón por la que se otorgan concesiones especialísimas a empresas extranjeras, muy por encima de las que se entregan a nacionales y en no pocos casos para competir con ventaja sobre los nicaragüenses?.

¿Cuál es la razón por la que la propiedad de campesinos es menos valiosa que la ambición de una empresa extranjera? ¿Tiene más derechos Wang Jing que los habitantes de Punta Gorda, El Tule, Nueva Guinea, Juigalpa o Rivas?

El inconstitucional Ortega se reune, sin dilación, con el ministro de defensa ruso.  Los campesinos de la proyectada zona canalera han realizado unas 30 marchas y no han podido lograr que se les escuche, se les atienda, se les respete.  La única respuesta que han tenido es la militarización de sus comunidades y la amenaza de despojarlos de sus propiedades.

A los que se comportan así, es a quienes Sandino llamaba "vendepatrias".  Los que ven a Nicaragua como un paisaje a entregar, a vender, a regalar, a transar, no un país con ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho.

81 años después de haber sido asesinado, Sandino es apuñalado, siempre en los alrededores de una casa presidencial, ahora la de Ortega.

Pero siempre revive en los valles y montañas, en los caseríos y calles de todas las ciudades, reivindicando el derecho a tener patria libre, independiente, soberana, digna.