miércoles, 11 de marzo de 2015

Por nuestra libertad de expresión y movilización


La Conferencia Episcopal de Nicaragua en su Mensaje de Cuaresma nos advierte: "Nos estamos acostumbrando a actos de represión y de violencia criminal con claros matices de terrorismo...". 

El 8 de marzo recién pasado, una movilización de mujeres que conmemoraba su día y planteaba sus demandas cívicamente, fue detenida por un gigantesco despliegue de tropas antimotines, reforzadas por las fuerzas de choque de motorizados del régimen.

¿Por qué una marcha de mujeres es impedida de su libre movilización en una calle de la capital, es hostigada y amenazada?

El gobierno pretende que nos habituemos a perder el derecho de la libre movilización mediante la represión, a la que ciertamente, como dicen los obispos, no debemos acostumbrarnos.

El teniente primero y médico militar Yader Montiel se encuentra, desde enero, en un "calabozo" acusado de faltar al honor militar por haber emitido una opinión contraria a la represión del 24 de diciembre a los campesinos de El Tule.

Él no se acostumbró a la represión y lo dijo. Vestía de civil y se encontraba de pase. Está siendo enjuiciado por no acostumbrarse y por opinar.  ¡Exigimos la anulación deljuicio y su libertad inmediata!

Nuestros derechos a la libre expresión y movilización no son negociables y no renunciaremos a ellos, no importa cuántos obstáculos nos pongan y cuánto hagan para que nos acostumbremos y callemos.

Las feministas y los campesinos han planteado sus demandas al Estado.  Los obispos han puesto sobre la mesa, con claridad y profundidad, la situación del país.

A todos y todas, nos toca actuar para reconstruir la democracia, el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos, la estabilidad, tranquilidad y bienestar del pueblo nicaragüense.  En eso estamos empeñados desde el MRS.