jueves, 9 de julio de 2015

Corrupción, lujo y derroche del orteguismo


El irregular invierno ha puesto sobre la mesa los grandes problemas sociales que miles de nicaragüenses siguen sufriendo en el campo y la ciudad. Los campesinos carecen de sistemas de riego, pues no han tenido créditos o apoyo financiero para instalarlos.  No pueden cosechar agua pues se requieren inversiones que no han podido realizar.  Así que solo les queda enfrentar la sequía con la esperanza que la segunda parte del invierno mejore, mientras ven mermar sus recursos y empobrecerse a su familia.

En las ciudades, miles de familias enfrentan las inundaciones, sin que hayan sido establecidas obras de prevención y protección, para evitar esos problemas.

Maestras y maestros acaban de conmemorar su día recordando que el llamado “bono solidario” les ha sido recortado considerablemente y probablemente lo sea aún más en el futuro inmediato. Así, podemos seguir mencionando los problemas acuciantes actuales del pueblo nicaragüense.

Esta realidad no la viven los más importantes funcionarios públicos y ciertamente tampoco la familia en el poder.  Hace unos días, el diputado orteguista Jasser Martínez denunció que le habían robado un reloj suizo, una cadena de oro y una pulsera, valorados todos en 27,500 dólares.

Recientemente The New York Times publicó que el INTUR gastó unos 400,000 dólares para crear condiciones para el rodaje de una película producida por una empresa estadounidense. Parte del arreglo fue que Juan Carlos Ortega Murillo, hijo de Daniel Ortega, dueño de la empresa Difuso, produjera y grabara las imágenes promocionales de la película.

A propósito de la reedición del Repliegue, el pueblo nicaragüense pudo conocer los nuevos vehículos que utilizó Ortega.  Se trata de dos Mercedes Benz cuyo precio en el mercado internacional es de 178,000 dólares, más cien mil adicionales por el blindaje.  ¿Cuánto costaron las más de 50 tarimas que se instalaron a lo largo de la carretera a Masaya para aplaudir a la familia Ortega?

Ya se ha conocido que para la celebración del 19 de julio, se alistan ya 15 nuevas arbolatas gigantescas como telón de fondo de las tarimas. 

Con el dinero de esos pocos ejemplos, que pasa sobradamente el millón de dólares, bien pueden construirse unas 200 casas para el pueblo de 36 metros cuadrados.  O podrían concederse créditos a 250 productores por un monto de unos cuatro mil dólares, suficiente para instalar sus sistemas de riego o construir facilidades para cosechar agua. 

El derroche, el enriquecimiento ilícito, la corrupción, el tráfico de influencias, el negociado con la cooperación venezolana, el uso de los recursos públicos en las actividades del partido en el poder, han sido y siguen siendo la constante del régimen de Ortega, que muestra también una absoluta incapacidad de enfrentar y resolver los más ingentes problemas económicos y sociales de los nicaragüenses.