miércoles, 26 de octubre de 2016

La movilización continúa: #NoHayPorQuienVotar


Como se puede ver arriba, en el afiche, en los próximos días continuarán las movilizaciones en distintos lugares del país expresando el rechazo popular al circo electoral y la voluntad de la mayoría de los nicaragüenses de no ir a votar.

Ha sido, justamente, la manifiesta decisión de los nicaragüenses de declarar ilegal e ilegítimo el proceso electoral y sus resultados, lo que ha obligado a Ortega a establecer una mesa de diálogo con la OEA. 

Ortega. primero llamó sinvergüenza y agente del imperialismo yanqui a la OEA y, luego organizó una conspiración para destituir a su Secretario General Luis Almagro.  Ahora, en la sin remedio, ha solicitado sentarse en un "intercambio" con él para discutir, lo que pretendía evitar, el informe elaborado por la OEA sobre el proceso electoral nicaragüense.  Y, ya se sabe, el diálogo tiene un plazo de noventa días para ver resultados.  

Más aún, Ortega en el primer acuerdo con la Secretaría General de la OEA, firmó una ratificación de su obligaciones con los instrumentos del sistema interamericano, que incluyen la Carta Democrática, los relativos a la corrupción, las recomendaciones de la CIDH y los mandatos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, todos además, parte del texto constitucional nicaragüense. Las deudas del régimen de Ortega con esos compromisos son amplias y abundantes. 

Más allá de los intereses específicos del Secretario General de la OEA y al gobierno de Ortega, que tratará de ganar tiempo, la oposición, aglutinada en el Frente Amplio y en otras expresiones locales y nacionales, seguimos demandando la convocatoria a nuevas elecciones, con plenas garantías, pluralismo y observación nacional e internacional.

En Nicaragua habrán nuevas elecciones limpias, transparentes y competitivas.  Esa es una realidad, como lo es el hecho que la instalación de un régimen de partido único por parte de Ortega, está absolutamente condenado al fracaso.

El régimen ya es responsable de la inestabilidad política nacional, del alejamiento de los inversionistas extranjeros, del desempleo y la mala condición de vida de los nicaragüenses.

El régimen es responsable de haber entronizado la marginación, la discriminación, la humillación de la mayoría de los nicaragüenses que sufrimos los abusos de las instituciones públicas, la falta de justicia, la corrupción, el hostigamiento continuo y la represión de los agentes orteguistas.    

Si Ortega mueve sus piezas para ganar tiempo, sin voluntad alguna de corregir el rumbo hacia la democratización del país, estará desperdiciado una importante oportunidad.

Nos corresponde como pueblo actuar ahora para llevar a Nicaragua por un camino de democracia y oportunidades.  Eso es lo que dicen los plantones, las marchas, las protestas en todo el país. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Ortega lleva a Nicaragua por el peor de los caminos. MRS demanda nuevas elecciones con plenas garantías


Hemos conocido la aprobación unánime de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de la ley llamada Nicaraguan Investement Conditionality H.R.5708, conocida como Nica Act, que puede derivar en una importante limitación de la aprobación de préstamos al gobierno de Nicaragua en los organismos multilaterales en los que los Estados Unidos tienen presencia y fuerza decisoria y que, de igual forma, puede afectar las relaciones comerciales y las inversiones privadas en Nicaragua.  

Esta decisión se suma a la cada vez más amplia condena internacional que ha suscitado la actuación autoritaria de Ortega, en especial la inexistencia de condiciones para unas elecciones limpias, transparentes y competitivas; la eliminación del pluralismo político, la destitución de diputados y la cancelación de partidos políticos opositores, el fraude electoral en marcha, la sistemática violación a los derechos humanos de los nicaragüenses, la liquidación de la independencia de las instituciones públicas, la corrupción, la impunidad y las violaciones al Estado de Derecho, todos componentes del régimen de partido único y del proyecto dinástico de la familia Ortega.

El régimen de Ortega está llevando a Nicaragua y a los nicaragüenses por el peor de los caminos, el del aislamiento internacional, la inestabilidad política y social y una mayor pobreza. Todavía es tiempo de evitar mayores males al pueblo nicaragüense.  Y eso solo será posible si se restablece plenamente los derechos humanos de los nicaragüenses, en especial el derecho a decidir.    

El MRS denuncia la farsa electoral actual que carece de legitimidad y está plagada de ilegalidades. Consideramos indispensable, para superar el deterioro creciente de la situación del país, la convocatoria a nuevas elecciones con plenas garantías para todos los nicaragüenses.  

Se necesitan nuevas elecciones con cambios sustantivos en el Poder Electoral, que aseguren que será realmente independiente y actuará respetando los derechos de los nicaragüenses.  Se necesitan nuevas elecciones con la más amplia participación ciudadana, con cedulación universal y transparencia; nuevas elecciones con pluralismo, en las que haya libre competencia, con participación sin restricciones, ni barreras, de todas las fuerzas políticas y el restablecimiento de la suscripción popular.  Se necesitan nuevas elecciones con observación nacional e internacional. 

Solo el ejercicio pleno de los derechos humanos de los nicaragüenses, la construcción de un país soberano, en democracia, con justicia y el establecimiento de instituciones que sirvan a todo el pueblo, pueden garantizar un futuro con progreso sostenible y prosperidad para todos y todas. 

Managua, 22 de septiembre de 2016

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¡Viva la patria azul y blanco!


Los nicaragüenses celebramos en estos días nuestra independencia y nuestra soberanía soberanía nacional.  

Hace 195 años, un 15 de septiembre, Nicaragua junto al resto de países centroamericanos, se declaró como nación independiente de la corona española.  Y hace 160 años, un 14 de septiembre, en la hacienda San Jacinto, un puñado de nicaragüenses, con todas las probabilidades en contra, vencía a una tropa de filibusteros yanquis, que luego sería completamente derrotada.

La bandera azul y blanca se construyó y se irguió en aquellas luchas.  Un símbolo que nos cobija y nos representa a todos y todas, sin distinción.  

Nos corresponde a esta generación de nicaragüenses avanzar ahora en la construcción de una patria azul y blanco, en la que todos tengamos cabida, en la que todos y todas tengamos plenos derechos.  

Reivindicamos como país, nuestro derecho a la autodeterminación sin intervención de ninguna potencia extranjera.  Reivindicamos como pueblo, nuestro derecho a decidir acorde a nuestra voluntad y convicciones, quiénes nos deben gobernar, qué rumbo queremos que siga nuestro país.

Independencia, soberanía y democracia deben ir de la mano, para construir una patria azul y blanco. 

Desde hace algunos años, esos pilares sobre los que se debe asentar la patria azul y blanco, están siendo gravemente vulnerados.  

La soberanía nacional está amenazada por los nuevos filibusteros que han llegado de la mano del gobierno de Ortega, para adueñarse del país con una concesión que amenaza a miles de familas indígenas y campesinas, a ciudades y pueblos, el Lago Cocibolca, los bosques y nuestros más preciados recursos naturales.

Defender la integridad nacional, nuestra soberanía, pasa por la anulación de la Ley 840 que le otorgó a la empresa china HKND derechos ilimitados sobre nuestro territorio y nuestras riquezas. 

Nuestro derecho a decidir, a la autodeterminación popular, ha sufrido los peores daños por causa de los fraudes electorales, la represión y restricción grave de los derechos políticos y cívicos de los nicaragüenses, de la libertad de expresión, organización y movilización, que el régimen orteguista ha impuesto. 

La mayoría de los nicaragüenses sentimos que el país nos ha sido confiscado.  Un país azul y blanco, una patria azul y blanco, es una necesidad sentida por todos.  

Todos en Nicaragua, tenemos consciencia que el rumbo que el gobierno actual le ha dado al país, es indeseable. Así lo han afirmado voces diversas, representativas de distintos sectores sociales.  

El Movimiento Autónomo de Mujeres, el Grupo de los 27, el Movimiento por Nicaragua, organizaciones sociales y alianzas locales, de diversos departamentos del país, han coincidido en señalar que los nicaragüenses carecemos de democracia y derechos, que las instituciones públicas sirven al poder e intereses de una familia y, han condenado la farsa electoral actual, convocando a no votar, como demostración cívica de repudio y condena.  

La Conferencia Episcopal en sus cartas pastorales ha sido exhaustiva en analizar lo que sucede y ha clamado por elecciones limpias, transparentes y competitivas, por libertades y respeto a los derechos humanos.

El Cosep ha publicado sus demandas de respeto a los derechos políticos, la realización de elecciones limpias y desarrollo de instituciones democráticas.  Medios de comunicación independientes ponen de relieve, cada día, la imperiosa necesidad de instituciones abiertas, procesos transparentes, libertades cívicas, cese de la impunidad y lucha contra la creciente corrupción gubernamental.    

Está claro, que sin importar nuestras naturales y saludables diferencias sobre distintos aspectos de la vida nacional, todos coincidimos en que el rumbo autoritario del gobierno no es sostenible, ni deseable, que afecta a la mayoría de los nicaragüenses y al país entero.  Y todos, coincidimos igualmente, en que la lucha cívica y política, es el único camino que tenemos los nicaragüenses. 

Desde el MRS, reivindicamos una patria azul y blanco
 en la que exista la libertad de pensar, actuar, expresarse y votar, de acuerdo a los intereses y creencias de cada quien.  Reivindicamos una patria azul y blanco en la que haya derecho a gobernar, a disentir, a criticar la gestión pública, a demandar el mejoramiento de nuestras familias y comunidades.

Reivindicamos una patria azul y blanco con empleos suficientes, para que nadie tenga que buscar vida fuera de nuestras fronteras.

Una patria azul y blanco en la que campesinos y campesinas, trabajadores de la ciudad y el campo, profesionales y técnicos, artesanos e indígenas, mujeres y jóvenes, sean escuchados, consultados y tenidos en cuenta en la toma de las decisiones que les afectan.   

Reivindicamos una patria azul y blanco solidaria, en la que nadie tenga que jurar lealtad partidaria para recibir ayuda.  

Una patria azul y blanca, con niños y niñas en las escuelas con educación de calidad, sin desnutrición y saludables.  Reivindicamos una patria azul y blanca sin pobreza, con progreso y oportunidades. 

La independencia fue posible, una vez que diversos sectores de la sociedad colonial, con intereses similares o contrapuestos, coincidieron en que era imprescindible ser libres para avanzar.

Y la derrota a los filibusteros fue posible por que los grupos políticos que habían estado en guerra durante casi medio siglo, entendieron que enfrentaban un peligro más grande que sus propias diferencias.

Como en aquellas jornadas patrióticas, éste es el momento de Nicaragua, de avanzar en la construcción de la patria azul y blanco.

sábado, 13 de agosto de 2016

En esta farsa electoral: #YoNoBotoMiVoto



Hace 42 años, un grupo de veintisiete destacados ciudadanos de diversas corrientes ideológicas, frente a la farsa electoral mediante la que se trataba de reelegir Anastasio Somoza Debayle, dieron a conocer su manifiesto ¡No hay por quién votar! para presentar al pueblo nicaragüense una posición definida y clara, que tomaba clara distancia de quienes le hacían el juego a la dictadura somocista, como "zancudos". Aquel manifiesto les costó la persecución y la pérdida de sus derechos políticos. 

En noviembre, de nuevo, no hay por quién votar.  La oposición ha sido expulsada de la boleta electoral, quedando solo los incondicionales partidos zancudos. No habrá elecciones, sino votaciones. El MRS y las fuerzas políticas que formamos parte de la Coalición Nacional por la Democracia, hemos denunciado que se ha consumado el fraude electoral y que ahora solo se ejecuta una farsa electoral.

La destitución de 28 diputados opositores, incluyendo los del MRS y la falta de elecciones verdaderas, ha provocado una oleada de repudio internacional a lo que sucede en Nicaragua.  El pueblo nicaragüense que enfrenta el proyecto autoritario y dinástico de la familia Ortega Murillo, está ahora siendo acompañado por la reacción internacional.

Nicaragua, suscribió los Acuerdos de Esquipulas, mismos sobre los que se asentó el restablecimiento de la paz en Centroamérica, a finales de los años ochenta y principio de los noventa.  De igual forma, Nicaragua es suscriptora de la Carta Democrática Interamericana.  Esos acuerdos obligan y comprometen al país al establecimiento de un régimen democrático, con libre ejercicio de los derechos políticos, elecciones libres y transparentes, pluralismo político, libertad de expresión y representación de la ciudadanía.  La vigencia de ambos instrumentos internacionales no ha concluido. 

El día de ayer, un nuevo grupo de 27 ciudadanos, retomando el nombre de quienes hicieron aquel manifiesto de 1974, exhortaron al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que presente un informe sobre Nicaragua.  Desde el MRS nos sumamos a esa petición, con la convicción de que tanto la OEA como la CIDH, pueden jugar un papel positivo para lograr que en Nicaragua se restablezca el derecho al voto libre, a elecciones limpias, competitivas, transparentes.

Los nicaragüenses estamos ya frente a un régimen ilegal e ilegítimo y nos toca manifestar nuestro repudio, nuestro rechazo a la farsa electoral, a sus cómplices y a sus resultados.  

Por eso convocamos, llamamos a la abstención activa, remarcada con la protesta ciudadana en la calle, en nuestros centros de trabajo, en las redes sociales y medios de comunicación, en todas partes, es nuestra única opción como pueblo para restablecer nuestros derechos.

Digamos cada uno, todos: #YoNoBotoMiVoto

sábado, 30 de julio de 2016

Ortega impone régimen de partido único


MRS seguirá luchando por libertad y democracia

​El Consejo Supremo Electoral, bajo el control y por órdenes de Daniel Ortega, ha destituido de sus cargos de manera antojadiza e ilegal, a los diputados y diputadas de la única bancada opositora en la Asamblea Nacional, electos de forma legal y legítima por el pueblo de Nicaragua en las elecciones de 2011.

Esta destitución es un nuevo zarpazo para liquidar por completo el pluralismo político y hacer desaparecer las voces opositoras en el parlamento y en las instituciones públicas, que han jugado un papel relevante denunciando permanentemente los abusos de poder de Ortega y haciendo propuestas consistentes en defensa de los derechos políticos, sociales y económicos del pueblo nicaragüense.

Ortega, no pudo ni doblegar, ni comprar a la oposición política representada por los diputados, dejando claro su proyecto de régimen de partido único, tal como lo advirtiera la Conferencia Episcopal recientemente. Ese modelo de partido único amenaza a todos y cada uno de los nicaragüenses que no se manifiesten alineados con la política orteguista.

Los espacios institucionales se han cerrado para la oposición y para el pueblo.  En la Asamblea Nacional, víctima de este golpe de Estado en marcha,  solamente quedará la bancada orteguista y sus subordinados, los mismos que han frenado la derogación de la Ley 840 del canal y que mantienen engavetadas las leyes que podrían beneficiar a militares retirados y combatientes, las que podrían disminuir el precio de los  y la energía eléctrica, las que dignificarían el trabajo de los empleados y funcionarios públicos, policías y soldados.

Eso es lo que Ortega quiere impedir.  Quiere que no se escuchen voces en la Asamblea Nacional mostrando su mal gobierno y su falta de voluntad para resolver los grandes problemas de los nicaragüenses.

Denunciamos el fraude electoral en marcha y la farsa electoral en que se han convertido las elecciones.

 Denunciamos el proyecto de instalar por completo un régimen de partido único en Nicaragua, que pretende acabar con todas las organizaciones, instituciones, proyectos y expresiones fuera de su modelo y de su dominio.

El MRS se enorgullece de contar con diputados honestos, íntegros y decididos a trabajar por todos los nicaragüenses.

Nos enorgullece que sean firmes defensores de los derechos políticos, económicos y sociales del pueblo.

Nos enorgullece que no tengan precio, ni se dobleguen ante las amenazas y  del poder establecido.

El proyecto autoritario y dictatorial de Ortega, continuará encontrando en el MRS, en las renovadoras y renovadores, una muralla a sus propósitos.  Si nuestra voz no se podrá escuchar en las instituciones, redoblaremos nuestra presencia en las calles.

El MRS continuará acompañando al pueblo, a todos los sectores sociales, en la demanda de sus justas reivindicaciones.

El MRS continuará luchando por las libertades y derechos políticos y cívicos de los nicaragüenses, fortaleciendo la unidad con el resto de la verdadera oposición.

El MRS continuará luchando para que podamos construir una Nicaragua linda para todos y todas, con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.

Managua, 29 de julio de 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

Ortega es incapaz de gobernar


En las últimas semanas, la cantidad de personas enfermas con zika, chincungunya y dengue se ha incrementado hasta convertirse en una verdadera epidemia que ha colapsado la capacidad de atención del sistema de salud,  A los enormes problemas de falta de recursos y personal en las unidades de salud, a la falta de seguridad de pacientes e incluso recién nacidos, se suma ahora la "movilización" de trabajadores bajo la dirección del sindicato oficialista Fetsalud, para defender a una de las acusadas por el robo de un niño realizado en complicidad con trabajadores del Hospital Alemán.  

La incapacidad del gobierno para enfrentar los severos problemas de salud pública está quedando de manifiesto.  El sistema de salud es prisionero de la lucha entre facciones del orteguismo. Mientras tanto, las personas enfermas sufren esperando atención.

El gobierno maneja con su habitual secretismo la situación de salud de la población, tratando de ocultar la realidad, llegando a extremos de obstaculizar y rechazar la presencia de medios de comunicación en las unidades de salud y de acusar de espías a cualquier ciudadano o trabajador de salud que la divulgue. Todo, para no afectar la imagen gubernamental.

La negación a ver la realidad es la conducta habitual del régimen.  En su discurso del 19 de julio, el candidato único Ortega, omitió mencionar los graves problemas del pueblo nicaragüense, tales como el desempleo, el alto costo de la vida, los bajos salarios, la falta de oportunidades, las deficiencias de la educación nacional y la crisis de la salud pública. Un Ortega desorientado, no ofreció ilusiones, ni fantasías y, por supuesto, tampoco ofreció soluciones a los problemas nacionales.

Su única alusión a un asunto concreto, fue lo relativo a los excombatientes.  Reconoció que no se les ha cumplido la ley, pero culpó a unos problemas presupuestarios de los que nunca nadie ha hablado. La verdad es que, mientras Ortega se convertía en el millonario más grande de Nicaragua, los excombatientes, desmovilizados del Ejército, la Resistencia y militares en retiro han estado demandando que se cumplan sus derechos, sin ser escuchados.  Seguramente con una parte pequeña del dinero acumulado por la corrupción de la familia Ortega, o de lo despilfarrado en arbolatas y actos, se podrían resolver con facilidad, esas demandas.

Justamente, de ese barco es que se bajó el grupo fundador del MRS, al constatar que no era posible rectificar su rumbo.  De ese barco comandado por quien pretende establecer una nueva dictadura, es que se bajó Herty Lewites y miles de legítimos y consecuentes sandinistas, que permanecen apegados a los principios de democracia, justicia social y soberanía que levantó Sandino y que miles de nicaragüenses rubricaron con su sangre.  

El comandante de ese barco que se hunde en la corrupción y la ignominia, es el mismo personaje rabioso y descontrolado, que el 19 de julio, solamente pudo ofrecer odio, ataques, epítetos y amenazas. La orfandad de propuestas, el discurso vacío, la corrupción generalizada, la represión, la incapacidad de enfrentar los problemas de los nicaragüenses, es lo que caracteriza al régimen de Ortega.

Su aislamiento, del que se quejó amargamente, y el rechazo de la mayoría son las razones por las que confiscó el derecho del pueblo a cambiar gobierno, robándose con anticipación las elecciones y convirtiéndolas en una farsa, en un circo.  Por eso, cada vez más nicaragüenses rechazamos la farsa electoral y expresamos nuestra voluntad de no participar en ella.  Protestaremos hasta lograr que se realicen verdaderas elecciones limpias, transparentes, competitivas y con observación internacional. Con la certeza, que en unas elecciones verdaderas, el barco de Ortega se hundirá por completo. 

domingo, 17 de julio de 2016

Con decisión, fortaleza y esperanza podemos lograr una Nicaragua linda


Hace 37 años huyó el tirano Somoza, expulsado del poder por la fortaleza y la decisión del pueblo nicaragüense que, con esperanza, inició la construcción de una Nicaragua libre, el sueño de varias generaciones de nicaragüenses que lucharon y murieron por ella.

Hoy, estamos ante el poder de una nueva familia corrupta y vendepatria, que nos mantiene en la pobreza, confisca nuestros derechos y libertades, humilla y discrimina a la mayoría de los nicaragüenses, amenaza la vida de comunidades campesinas e indígenas, se enriquece acabando con nuestros bosques y entregando nuestros recursos naturales, propaga la impunidad, la injusticia y la inseguridad.         

Los nicaragüenses de hoy, tenemos el reto de tomar en nuestras manos el presente para abrir las puertas a un futuro distinto, a la construcción de una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía. 

Podemos lograr una Nicaragua con oportunidades para que cada quien pueda mejorar su vida, para que cada familia pueda superarse y vivir con dignidad, con oportunidades de empleo y educación, de salud y vivienda dignas, de bienestar social.  

Queremos lograr una Nicaragua con progreso en la que podamos trabajar y producir en paz, con respeto y apoyo, con estímulos y libertad.  Una Nicaragua verde, con protección de nuestros recursos naturales, bosques, lagos y ríos.  

Podemos lograr una Nicaragua con verdadera solidaridad, con ayuda para quienes la necesiten para que ningún nicaragüense tenga que vivir en la pobreza, para que ningún nicaragüense tenga que sufrir marginación de ningún tipo.

Queremos una Nicaragua democrática, donde todos tengamos libertad de pensar, de expresar nuestras opiniones, de luchar por nuestros derechos y reivindicaciones, sin represión, sin amenazas de despido, sin persecución, ni hostigamiento policial.  Una Nicaragua donde haya justicia y seguridad, en la que podamos decidir cada día y en todo tiempo, sobre nuestros intereses como nicaragüenses.   

Soñamos con una Nicaragua soberana, libre de la amenaza que representa la ley 840, que pretende arrebatar sus tierras a los campesinos y pueblos indígenas, destruir nuestro lago y nuestros bosques, para enriquecer a una empresa extranjera.  Una Nicaragua que no esté entregada a los intereses de ninguna empresa o de ningún país extranjero.   

Una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía es el objetivo del MRS y nuestro más sólido compromiso.

Para lograr un cambio en Nicaragua, nos habíamos preparamos para​ ir a las elecciones ​con la Coalición Nacional por la Democracia, pero el régimen de Ortega ha vuelto a realizar un enorme fraude: no hay cedulación para todos, ni observación internacional.  A los verdaderos opositores se nos ha impedido la participación
​. 
 El régimen controla desde ya toda la estructura electoral para confiscar nuestros votos y cuenta con un grupo de partidos “zancudos” que a cambio de prebendas, le servirán de mampara en este nuevo fraude.  El orteguismo ha cerrado las puertas al derecho ​de todos los nicaragüenses ​a decidir, a cambiar gobierno. Nada de lo que salga de las votaciones de noviembre será legal o legítimo.

Este es el momento de hacer una lucha cívica, expresarnos y movilizarnos, para rechazar la farsa electoral de noviembre. Es el momento de luchar para que se restablezca, lo antes posible, nuestro derecho a decidir con libertad, a tener verdaderas elecciones, con participación de la oposición y plenas garantías de que el voto de cada quien será contado y con observación internacional. 

Los nicaragüenses podemos restablecer nuestro derecho a de​finir qué gobierno queremos y cómo queremos construir la Nicaragua de hoy. Tenemos la decisión, la fortaleza y la esperanza, que animaron a los nicaragüenses de hace 37 años. 

Nuestro homenaje y gratitud a quienes durante más de cuarenta años rechazaron prebendas y tentaciones, denunciaron los fraudes y farsas electorales, combatieron la injusticia, irguiéndose con generosidad y compromiso, dando lo mejor de sí mismos, para acabar con una dictadura y forjar una Nicaragua libre.  


​E​
n especial, rendimos homenaje a la memoria de los caídos, mujeres y hombres, que ofrendaron su vida, a quienes van nuestros corazones y nuestro compromiso con sus ideales de una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.

Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2016

miércoles, 13 de julio de 2016

Ortega se impone, Nicaragua paga.

En las últimas semanas, el régimen de Daniel Ortega ha proporcionado nuevas evidencias de su naturaleza totalitaria. A la expulsión de la oposición del proceso electoral, se han seguido de acciones represivas contra ciudadanos extranjeros. Durante el mes de junio, sin mediar ninguna causa legal, fueron expulsados del país, tres funcionarios estadounidenses, una académica mexicana y seis  jóvenes ambientalistas, cuatro de ellos mejicanos, una argentina y un costarricense.

El 14 de junio, fue expulsado Evan Ellis, politólogo estadounidense, experto en relaciones entre China y América Latina y quien se encontraba en el país para realizar investigaciones académicas sobre el pretendido canal interoceánico.  Simultáneamente fueron expulsados dos funcionarios de aduana del gobierno de los Estados Unidos, encargados de certificar los procesos logísticos de empresas nicaragüenses que exportan a ese país.

El 25 de junio, fueron capturados, aislados, sometidos a interrogatorios y presiones diversas, los jóvenes Salvador Tenorio, Emmanuel de Luz Ruiz, Daniel Espinoza y Eugenio Paccelli Chávez, mexicanos, el costarricense Byron Reyes y la argentina Ana Laura Rodríguez.  Durante más de 48 horas, la Policía no dio información alguna de su situación o paradero.  Todos eran miembros de la Caravana Mesoamericana para el Buen Vivir quienes se encontraban en la comunidad rural de La Fonseca, en una zona por la que previsiblemente atravesará el canal interoceánico, al sur oriente del país. Los jóvenes trabajaban con las familias campesinas el uso de técnicas para hornear, amigables con el ambiente.

El 28 de junio, fue expulsado José María Reyes, promotor ambiental hondureño residente en Nicaragua desde hace más de 20 años.   Reyes era uno de los promotores del Grupo Veda Verde que ha estado muy activo en la denuncia de los daños ambientales y al bosque, causados por la masiva deforestación. A inicios de junio, el estudiante mexicano Jobany Torres, fue expulsado en extrañas circunstancias, después de aparecer con evidente señales de haber sufrido torturas físicas mientras estuvo detenido y aislado por la policía nicaragüense.

La mayoría de las expulsiones han tenido en común alguna vinculación, directa o indirecta, con el proyecto de construcción del canal interoceánico y los daños ambientales, que Ortega maneja con secretismo, aislamiento de las comunidades y represión a sus líderes.

En nueve años de gobierno, Ortega ha sacado del país a unas treinta personas, incluyendo periodistas, comunicadores y a la última representante del PNUD en Nicaragua. ]Todas revelan una política de xenofobia selectiva aplicable contra ciudadanos extranjeros a quienes considera adversarios, críticos a su proyecto o que simplemente no se alinean a las posiciones oficialistas.

Ortega ha extendido esa actitud de confrontación a gobiernos extranjeros, organismos multilaterales como la OEA y su Secretario General; y también a organizaciones privadas como el Centro Carter, por expresar su interés en elecciones limpias, honestas y competitivas, con observación internacional calificada e independiente.  Todo apunta a procurar el aislamiento del país, para tratar de impedir que la opinión pública internacional se informe de manera veraz y que se produzcan reacciones de condena a lo que está sucediendo.

Las acciones gubernamentales preocupan al sector empresarial, por el daño ya causado al comercio exterior con los Estados Unidos y a eventuales daños futuros a las relaciones comerciales de Nicaragua. Y no es un supuesto falso.  A la fecha, los gobiernos de los Estados Unidos de América, México y Costa Rica -tres importantes socios comerciales de Nicaragua-, han emitido alertas con recomendaciones especiales a sus nacionales que pretendan viajar a nuestro país.

Adicionalmente, un grupo de diez congresistas demócratas y republicanos que incluyen a la Congresista Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), Presidente del Subcomité del Medio Oriente y África del Norte, y el Congresista Albio Sires (D-NJ), Miembro de Alto Rango del Subcomité del Hemisferio Occidental, Mario Díaz-Balart (R-FL), Tony Cárdenas (D-CA), Jeff Duncan (R-SC), Donald Norcross (D-NJ), Carlos Curbelo (R-FL), Henry Cuellar (D-TX), Ted Yoho (R-FL),  y Brendan Boyle (D-PA), han introducido una iniciativa bipartidista, que lleva el nombre de   H.R. 5708 –el Nicaraguan Investment Conditionality Act (NICA) de 2016.

El proyecto de ley manda al presidente que instruya a los Directores Ejecutivos estadounidenses para que en cada institución financiera en la que estén representados, se opongan con voz y voto, "a cualquier tipo de préstamo para el régimen nicaragüense, hasta que el Secretario de Estado certifique que Nicaragua está tomando acciones eficaces para celebrar elecciones libres, justas, y transparentes verificadas por observadores confiables domésticos e internacionales,  promover principios democráticos, fortalecer el estado de derecho, y respetar la libertad de asociación y expresión."

Nicaragua ya está pagando un precio elevado, situación que puede empeorar por la decisión del régimen de Ortega de cerrar las puertas a un cambio de gobierno por la vía electoral. Ya está claro, que la farsa electoral carece desde ya de legitimidad y legalidad.  Las acciones de Ortega y su gobierno violentan la Carta Democrática Interamericana, tal como afirmó Human Rights Foundation (HRF), el pasado 30 de junio.

Para el MRS, nos corresponde a los nicaragüenses hacer que Nicaragua se encauce en un camino de democracia , transparencia, elecciones libres y observadas, respeto a nuestras libertades cívicas y a nuestros derechos humanos; que se encauce en un camino de progreso y soberanía.

En el MRS creemos firmemente que solo podremos lograrlos si nos expresamos por todos los medios, si nos movilizamos, si nos organizamos, si desenmascaramos la farsa electoral, si rechazamos formar parte de ella. 

miércoles, 6 de julio de 2016

¡Rechazamos la farsa electoral!


A los nicaragüenses, el panorama electoral se nos ha puesto completamente claro.

A un lado, está Ortega quien ya se hizo dueño de todos los cargos del Poder Electoral desde las Juntas Receptoras de Votos hasta el Consejo Supremo Electoral.  Convencido de que podía ser derrotado, expulsó del proceso electoral a la Coalición Nacional por la Democracia, confiscando el PLI y cancelando la personalidad jurídica del Partido Acción Ciudadana. Para rematar, les dijo sinvergüenzas a la OEA, la Unión Europea y al Centro Carter, que han sido observadores en otras elecciones y finalmente ya se sabe que los únicos "partidos" que pueden ir a las elecciones están amarrados con él, le entregan su tendido de fiscales y le hacen el juego para dar la apariencia que hay elecciones.

Hay quienes aconsejan que la Coalición Nacional por la Democracia busque una casilla de las que quedan jugando, afirmando que es importante ir a las elecciones. Olvidan que no fue la Coalición quien se salió del proceso electoral, sino que fuimos sacados a empellones por Ortega. Si el orteguismo dejó vivos a ciertos partidos, lo menos que podemos hacer es preguntarnos la razón y la encontramos con facilidad.  

El PLC tiene una antigua alianza con Ortega que le ha producido beneficios. Un hermano de Alemán, quien lo controla, es magistrado de justicia, una hija es miembro de la Contraloría y ahora se trata de consagrar como diputada a su esposa. Por eso, a esos partidos el pueblo les ha llamado "zancudos" por que viven de chuparnos la sangre. Con Maximino Rodríguez o cualquier otro, de candidato presidencial, la naturaleza del PLC no cambiará y tampoco su función de legitimador de una nueva imposición de la familia Ortega en el poder. Nadie y menos aún quien ha estado en política, puede alegar ignorancia o hacerse el desentendido de esta realidad.

Quienes vayan a rellenar la boleta electoral, para que parezca que hay otros candidatos, lo hacen a sabiendas que cumplen el papel de comparsas que Ortega les ha asignado.  Esa es la realidad.

Por eso cada vez más nicaragüenses afirman que lo que habrá no es una elección, sino una farsa electoral, un engaño, una estafa.
 

Los nicaragüenses que queremos un cambio en el país somos mayoría.  Queremos un cambio para progresar con oportunidades, mejorar nuestra situación económica y social, en un ambiente de paz, sin discriminación, ni persecuciones, ni amenazas de despidos por razones políticas, con justicia, libertades, democracia, seguridad y soberanía.  A esa mayoría, se nos ha negado la posibilidad de buscar ese cambio por la vía electoral.  Ortega ha matado las elecciones, no las quiere por que sabe que en unas elecciones limpias sería derrotado.

Si no hay oposición en una elección, esa elección es nula.

Si la mayoría del pueblo no concurre a votar en una elección por que es, desde ya, un mega fraude, esa elección es nula.

En consecuencia, sus resultados serán nulos. De las elecciones de noviembre no saldrá ningún gobierno legítimo, ni legal; ni diputados legítimos o legales.

Si la mayoría de los nicaragüenses queremos un cambio, tendremos que movilizarnos cívicamente para lograrlo.  Al final del camino nos espera una Nicaragua en libertad y con oportunidades.

miércoles, 29 de junio de 2016

Ortega contra todos



Unos jóvenes solidarios de la Caravana Mesoamericana por el Buen Vivir acusados de terrorismo por el propio inconstitucional Ortega, secuestrados durante casi 50 horas y luego expulsados violentamente del país; Francisca Ramírez y otros líderes del movimiento campesino contra el canal detenidos y cateadas sus casas; un joven mejicano secuestrado, vejado y visiblemente vapuleado por la Policía; dos académicos, uno estadounidense y otra mejicana, sacados atropelladamente y por la fuerza del país; dos funcionarios de la aduana de los Estados Unidos expulsados de Nicaragua; un partido político confiscado y otro cancelado; decenas de pobladores de Veracruz enfrentados a los antimotines; centenares de trabajadoras y trabajadores vapuleados por los antimotines por demandar agua potable y convenio colectivo.  Todo en apenas un par de semanas.

Todos son indicadores de que Ortega está en guerra contra los nicaragüenses que demandemos cualquier derecho económico, social o político y contra extranjeros, de cualquier oficio y de cualquier país, que hagan cualquier cosa en Nicaragua.

Los resultados de la actuación del régimen ya están a la mano.  La exportación de productos nicaragüenses a los Estados Unidos, destino esencial de nuestro comercio, está frenada por que los funcionarios de aduana no pudieron emitir las certificaciones correspondientes.  La Secretaría de Relaciones Exteriores de México advirtió, con razón, a sus ciudadanos de los riesgos de viajar a Nicaragua, lo que ahuyenta el turismo.  Los académicos han relatado sus vivencias que han sido ampliamente difundidas a nivel internacional, mostrando un país con un gobierno autoritario que procede contra toda ley, contra toda norma.  Ahora, unos jóvenes ambientalistas narran la violencia durante el secuestro que sufrieron por estar construyendo un horno para hacer pan en una comunidad campesina.

Ortega golpea en todas las direcciones para tratar de contener la creciente irritación popular por las malas condiciones económicas y sociales que tenemos actualmente los nicaragüenses y por la falta de libertad para ejercer nuestros derechos políticos.  

El régimen sin propuestas, sin oferta, toma distancia de su rostro de negociador amigable eimplementa una política aislacionista y agresivapara tratar de asegurar su continuidad en el poder, aunque sea a costa del bienestar de la mayoría de los nicaragüenses, de las relaciones políticas y comerciales de Nicaragua con otros países.

El desempleo crece, el despale de los bosques que beneficia a ALBA FORESTAL no se detiene, la corrupción gubernamental se generaliza, el pésimo trabajo de los alcaldes orteguistas es cada vez más insoportable a la ciudadanía y la Policía, en lugar de cuidar vecindarios y caminos, persigue y hostiga líderes campesinos y sociales, golpea sindicalistas, secuestra ambientalistas, apresa personas que protestan, violenta a extranjeros.

En cualquier país de Centroamérica o de América Latina, si el pueblo quiere cambiar gobierno a causa de esos problemas, tiene la opción de ir a elecciones, votar y ejercer su derecho al cambio. En Nicaragua, ese derecho ha sido, también, confiscado, pues la oposición fue expulsada del proceso electoral y Ortega controla hasta la última silla de las estructuras electorales y la totalidad de las casillas restantes de la boleta electoral.

Los nicaragüenses, si queremos cambiar lo que está sucediendo, tenemos que lograr que se abran condiciones para elecciones verdaderamente limpias y competitivas, con observación internacional, por la libertad de ejercer todos nuestros derechos, sin cortapisas, ni amenazas.  Y eso solo lo podemos hacer con la acción de cada uno, con la acción de todos y todas.

miércoles, 15 de junio de 2016

#QuieroDecidir



Ortega pretende ser el único candidato en la boleta electoral.  La decisión de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, la semana pasada, trata de eliminar la posibilidad de que la verdadera oposición compita en las elecciones de noviembre.  

Lo que vemos, es un Ortega desaforado, temeroso de medirse en una elección transparente, con una oposición unificada en la Coalición Nacional por la Democracia y con observación internacional independiente y calificada.

Es un paso más, como afirmó la Conferencia Episcopal, para establecer un régimen de partido único, con el poder concentrado en una familia.  La resolución política de la Sala Constitucional no solo afecta al PLI y a su liderazgo, sino que nos afecta a todos los nicaragüenses, afecta nuestro derecho a elegir y ser electos, a decidir quiénes queremos que nos gobiernen.

Detener este último zarpazo contra lo que queda de nuestras libertades y derechos es decisivo. Y no es tarea simplemente de la oposición política, sino de todos, pues el derecho a decidir es de todos.  Si permitimos que Ortega sea el candidato único a la presidencia, mañana será consagrado como el gobernante eterno, el dictador.  

Ortega el dueño de la distribución de combustible y de energía, el mismo que mantiene los precios altos para favorecer sus negocios, el que pretende confiscar las tierras de los campesinos; el que ha multiplicado la impunidad y la corrupción, el mismo que se ha enriquecido, mientras miles de nicaragüenses se empobrecen y emigran.  Ese es el mismo Ortega que pretende ser candidato único, con sus satélites, para continuar imponiendo su régimen autoritario en el país.

Este es el momento de construir una muralla para impedirlo.  

Quienes creen que es un asunto del PLI o de los políticos, deben pensar que mañana les tocará a ellos, pues quien quiere ser candidato único, querrá, más tarde ser único en todos los ámbitos, en todos los terrenos, querrá que solamente se escuche su discurso y su mensaje, cerrará internet por innecesario, se convertirá en el empresario único; en el sumo sacerdote, a quien todos deberemos obedecer, sin reclamar. 

Este es el momento de construir una muralla para impedirlo.  Cada quien con sus banderas, con sus pancartas, con sus mensajes, a su manera,  pero con una única voz demandando el respeto al derecho a decidir nuestras vidas, nuestro presente, nuestro futuro. 

miércoles, 8 de junio de 2016

Ana Margarita Vijil, nos movilizaremos por una #NicaraguaEnLibertad


Para ver el video, haga clic en la fotografía o en este enlace

Declaraciones de Ana Margarita Vijil, el 8 de junio, frente a resolución espuria de la Corte Suprema de Justicia, confiscando nuestro derecho a elegir y ser electos.

¡Decidir es nuestro derecho y lo vamos a defender!


De forma unánime, los nicaragüenses de todos los sectores y orientación política, hemos estado demandando que existan garantías amplias y suficientes para que disfrutemos de unas elecciones limpias, transparentes y competitivas, con observación independiente, nacional e internacional. 

El acusado debilitamiento del régimen y la emergencia de una unidad opositora con candidatos y candidatas que representan la diversidad del pueblo nicaragüense ha provocado una reacción desesperada y peligrosa del oficialismo. 

Dos han sido los focos de atención:  la Coalición Nacional por la Democracia que va a las elecciones bajo la bandera del PLI y la observación electoral. 

Mediante una maniobra combinada, una operación pinza, del Consejo Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia, se ha convertido a un partido político con personalidad jurídica debidamente acreditada, en una "facción", lenguaje usado para justificar la confiscación de su derecho legal de nombrar presidentes de la mitad, al menos, de los Consejos Electorales.  Ahora, ya ni siquiera quieren recibir las reclamaciones legales del PLI.  Es decir, lo están declarando inexistente.   En el MRS, conocemos muy bien, ese tipo de maniobras, pues las hemos sufrido en carne propia en 1998 y en 2008.

La siguiente incomodidad del régimen es la observación electoral a la que claramente teme, en particular a la de la OEA, la Unión Europea, el Centro Carter.  En nombre del antimperialismo, un Ortega descompuesto y vociferante, afirmó que no habrá observación electoral en estas elecciones, ordenando al Consejo Supremo Electoral a violar la ley que lo rige.

El asunto está claro.  Ortega no quiere competencia y sabe que la oposición unida en la Coalición Nacional por la Democracia, lo es y muy fuerte.  Y no quiere observación electoral que le haga imposible un fraude, pues sin fraude, perderá irremisiblemente las elecciones de noviembre.

Eso explica que el congreso del FSLN, en lugar de ser una actividad de proclamación festiva, se haya convertido en una tribuna de desesperadas y descontroladas amenazas y diatribas.  Ninguna promesa, ninguna oferta, ninguna aspiración se expresó en la actividad.  
Ahí solo estaba un Ortega debilitado y a la defensiva,  golpeando la mesa para tratar de acallar a quienes dentro del país demandamos elecciones limpias, transparentes y competitivas, para que voten con confianza los nicaragüenses de todos los colores, para que tengamos opciones, para que podamos decidir. 

El juego de nuevos fraudes electorales se ha terminado.  Ya puede Ortega irse haciendo a la idea.  No cederemos nuestro derecho a decidir nuestro futuro y quiénes queremos que nos gobiernen.  Por eso, encontrará en nosotros, el MRS, y sin duda en la Coalición Nacional por la Democracia una oposición firme, decidida, propositiva, preparada para asumir el reto de impulsar un cambio en Nicaragua, para una vida digna en libertad. 

Y no nos cabe duda, que continuará encontrando en la sociedad nicaragüense la misma unanimidad demandando elecciones limpias, transparentes, competitivas, con observación independiente. 

jueves, 2 de junio de 2016

Violeta Granera: "Debemos intentarlo y podemos hacerlo"

Violeta Granera, candidata a vicepresidenta de la Coalición Nacional por la Democracia


El día de hoy, la Coalición Nacional por la Democracia que integran el MRS, el Partido Liberal Independiente (PLI), el Partido Nueva Alianza Cristiana (PANAC), el Movimiento Liberal Constitucionalista “Ramiro Sacasa Guerrero”, la Cruzada PLC por la Unidad,  la Resistencia Nicaragüense (RN), el Partido Acción Ciudadana (PAC) y la Unión Demócrata Cristiana (UDC), eligió a Violeta Granera Padilla, como su candidata a la vicepresidencia de la República.

El MRS expresa su pleno respaldo a la candidatura de Violeta Granera, en quien hemos tenido una entrañable amiga, con quien compartimos la lucha por los derechos humanos, políticos, económicos y sociales de todos los nicaragüenses sin distinción.  

Desde joven, Violeta ha estado comprometida con una Nicaragua mejor, lo que atestigua su trabajo de décadas en organizaciones de la sociedad civil, con movimientos sociales y populares para lograr mejores condiciones de vida para los nicaragüenses. 

En Violeta encontramos una persona sensible, convencida del valor de la paz, de la cultura de no violencia, el libre ejercicio de los derechos políticos, el respeto sin cortapisas a los derechos humanos y a la dignidad de las personas.

Su vocación por la transparencia, la promoción de consensos y la participación ciudadana, son virtudes esenciales para restaurar la democracia con amplitud y profundidad, que haga posible el protagonismo de cada nicaragüense en las decisiones que afectan nuestras vidas, las de nuestras familias y nuestro país.   

Los nicaragüenses tenemos una alternativa, una verdadera unidad opositora, con una fórmula ganadora y esperanzadora.  

Con Luis Callejas y Violeta Granera, los nicaragüenses avanzaremos hacia una vida digna en libertad.

miércoles, 18 de mayo de 2016

En el 21 aniversario del MRS estamos ¡Haciendo el cambio!


Estimadas amigas y amigos:

Hace 21 años nació el MRS, conmemorando el centenario del nacimiento de Augusto C., Sandino, un 18 de mayo de 1995. Celebramos nuestro aniversario trabajando para hacer posible el cambio en Nicaragua; para hacer posible una Nicaragua linda con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.

Estamos convencidos que podemos lograr una Nicaragua llena de oportunidades para todas y todos.  En el MRS estamos comprometidos con incentivar la creación de empleos dignos con salarios dignos.  Por eso impulsamos la aprobación de la Ley del Primer Empleo para jóvenes y la creación de un fondo para financiar proyectos de inversión para que muchachas y muchachos puedan poner sus propios negocios, establecerse como profesionales o desarrollar sus iniciativas empresariales.

La Nicaragua linda solo podemos lograrla si la educación pública es gratuita y de calidad, con valores éticos y patrióticos. Que ningún niño o niña se quede fuera de las aulas, como ahora; que reciban su mochila escolar, zapatos y alimentación; que maestras y maestros tengan respaldo, materiales educativos, acceso a las tecnologías educativas, mejores salarios y respeto a su trabajo.  Podemos lograr que la educación técnica llegue a todos los municipios del país para preparar a la juventud para sus proyectos y empleos.  Por eso en el MRS estamos comprometidos a incrementar el presupuesto de la educación básica y técnica hasta equipararla con el 7% del PIB.

Nuestro futuro tiene que ver con nuestro medio ambiente.  Podemos hacer frente al cambio climático, con políticas adecuadas, con decisión, con voluntad política.  El MRS impulsará el Programa Nicaragua Verde que incentive la reforestación intensiva de los bosques, la adopción de tecnologías limpias y sustentables en la producción, la preservación, saneamiento y cuidado de las fuentes de agua para que haya suficiente para consumo y para riego.

Es posible progresar, favoreciendo especialmente a las pequeñas y medianas empresas, a las cooperativas que requieren de respeto a sus propiedades, apoyo financiero y asistencia técnica para enfrentar sus desafíos y crear empleos.

Los nicaragüenses merecemos una atención de salud, gratuita, con calidad, eficiente y oportuna. El MRS asume el reto de incrementar el presupuesto de la salud pública, para asegurar el personal calificado, unidades de salud limpias y adecuadas, materiales, equipos y medicamentos necesarios para que nadie tenga que padecer por su carencia.  Continuaremos impulsando nuestra propuesta para sanear las finanzas de la seguridad social, para que cada trabajador o trabajadora, activo o jubilado, pueda disfrutar de una buena atención; que su pensión esté garantizada y sea digna.

En la segunda década del siglo 21, no debería haber un solo nicaragüense en la extrema pobreza, pero los hay.  Podemos lograr que nadie tenga que dejar de comer un tiempo, que no haya niños o niñas padeciendo desnutrición. Nicaragua no necesita tanques de guerra. Los nicaragüenses necesitamos tanques de agua, programas sociales, electrificación, viviendas dignas.  Ese es nuestro compromiso, nuestra vocación.

En este siglo, no debería haber un solo nicaragüense discriminado, humillado o marginado por su forma de pensar, por su orientación política, por su expresión.  Todos los nicaragüenses, sin excepción, requerimos de respeto en nuestra dignidad y derechos.  La libertad, la democracia, la transparencia, la seguridad, la justicia, son esenciales a la construcción de una Nicaragua linda.  Podemos lograr que cada quien ejerza plenamente sus derechos y participe de las decisiones sobre el futuro del país.

Creemos, como Sandino, que la soberanía es esencial a nuestra vida como nación. Un país que ha sido entregado en concesión a una empresa extranjera, con el pretexto de construir un canal interoceánico, no es un verdadero país.  Rescatar Nicaragua, su territorio, sus riquezas, su porvenir, para el disfrute y la felicidad de los nicaragüenses es nuestra primera obligación.  Por eso, el MRS está comprometido con la anulación y derogación de la Ley 840 del canal interoceánico.

Para nosotros, renovadoras y renovadores, el gobierno es para abrir oportunidades para los nicaragüenses, para que cada quien tenga una posibilidad de desarrollarse, de mejorar su vida, la de su familia y de su comunidad.  Comenzamos a hacer el cambio demandando el derecho del pueblo nicaragüense a votar en elecciones limpias, con observación nacional e internacional independiente y calificada.

Creemos en la participación de todas, de todos, con pleno derecho.  Es por eso, que hemos abierto un espacio en las redes sociales para que cada quien pueda expresar, pueda escribir, proponer las acciones que considera prioritarias para ser realizadas por un nuevo gobierno.  Te animamos a participar, a formular tus propuestas, a votar por las de tu preferencia, a soñar y expresar tus sueños, tus aspiraciones.

Esa será la base sobre la que se continuará construyendo nuestra propuesta de oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.  Entre todos, entre todas, haremos posible la Nicaragua linda.



Ana Margarita Vijil

Presidenta MRS


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