miércoles, 13 de abril de 2016

Asamblea nacional declarada incapaz


El pasado jueves 7 de abril, los integrantes del Consejo de Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía, llegaron a la Asamblea Nacional para presentar una iniciativa ciudadana de ley para derogar la Ley 840 del canal interoceánico, suscrita por más de 28,000 personas y que cumplía con todos los requisitos. El lunes 11, el orteguismo en control de esa institución, rechazó dicha iniciativa, sin permitir que se presentara al plenario y pasara a ser revisada y discutida por una comisión parlamentaria.
Este hecho, resalta que:
1. La participación ciudadana en las instituciones públicas en Nicaragua ha sido completamente reducida a cero por el gobierno actual, quien en su afán de complacer a una dudosa empresa china y a la mega concesión que se le entregó, rechazó la iniciativa presentada por el movimiento campesino que se opone al canal, firmada y respaldada por miles de mujeres y hombres de diversos sectores sociales de todo el país.
2. La Asamblea Nacional controlada por el orteguismo se ha declarado incompetente para tramitar una iniciativa de ley. Así dice la carta de la Secretaria de la Junta Directiva de esa institución. Esta es la confesión más clara y oficial de la existencia de un régimen autoritario que subordina y ha liquidado todo vestigio de autonomía del parlamento. Si la Asamblea Nacional no puede decidir sobre iniciativas de ley, entonces, ¿qué es lo que puede hacer?. El parlamento de Nicaragua ha colapsado en manos de Ortega.
3. La Secretaría de la Asamblea Nacional bloqueó la iniciativa ciudadana violando la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional y antedatando la carta de notificación. Dos procederes delictivos que caracterizan a un régimen que ha liquidado el Estado de Derecho. No es la ley lo que vale, sino el capricho de los que mandan.
Así se aclara y confirma el camino que el pueblo nicaragüense tiene frente a sí.
Si las instituciones públicas han cerrado las puertas a la voz del pueblo, hay que continuar en las calles, diciéndoles en alta voz lo que quieren callar. El Consejo Nacional de Defensa de las Tierras, Lago y Soberanía ha convocado a la marcha número 65 en oposición al proyecto canalero. La que será también la cuarta marcha nacional, se realizará en Nueva Guinea el 22 de abril corriente. El movimiento popular no se detiene con cartas de la Secretaría de la Asamblea Nacional.
No es solamente en relación a la derogación de la Ley 840 que la Asamblea Nacional, dominada por diputados orteguistas, se declara muerta a si misma. Es en todo. Hay en estos días dos grandes denuncias de la mega corrupción del régimen a través de las empresas del conglomerado Alba y una demanda nacional de frenar el despale que realiza una conocida mafia vinculada al régimen. Diputados opositores en la Asamblea introdujeron solicitudes para revisar estos temas, pero el oficialismo orteguista los archiva, las bloquea, las anula.
Es claro, que la composición de los diputados de la Asamblea Nacional debe ser cambiada completamente para que oiga la voz del pueblo.
Hay que reabrir las puertas de las instituciones públicas y las municipalidades a la activa y crítica participación ciudadana.
Hay que lograr que en Nicaragua las leyes valgan y sirvan, que haya justicia y transparencia.
Las elecciones de noviembre de este año, son la oportunidad que los nicaragüenses tenemos para hacer un cambio en esa dirección, participando activamente del proceso electoral y votando masivamente, con la confianza que sabremos, siempre lo hemos sabido, enfrentar todos los obstáculos y vencerlos.
En enero del próximo año, una nueva Asamblea Nacional, reabrirá las puertas a la anulación de la Ley 840, primordial para establecer nuestra soberanía, defender nuestros bosques y aguas, las tierras campesinas y la vida de las comunidades.
No dudamos que así será.