domingo, 17 de julio de 2016

Con decisión, fortaleza y esperanza podemos lograr una Nicaragua linda


Hace 37 años huyó el tirano Somoza, expulsado del poder por la fortaleza y la decisión del pueblo nicaragüense que, con esperanza, inició la construcción de una Nicaragua libre, el sueño de varias generaciones de nicaragüenses que lucharon y murieron por ella.

Hoy, estamos ante el poder de una nueva familia corrupta y vendepatria, que nos mantiene en la pobreza, confisca nuestros derechos y libertades, humilla y discrimina a la mayoría de los nicaragüenses, amenaza la vida de comunidades campesinas e indígenas, se enriquece acabando con nuestros bosques y entregando nuestros recursos naturales, propaga la impunidad, la injusticia y la inseguridad.         

Los nicaragüenses de hoy, tenemos el reto de tomar en nuestras manos el presente para abrir las puertas a un futuro distinto, a la construcción de una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía. 

Podemos lograr una Nicaragua con oportunidades para que cada quien pueda mejorar su vida, para que cada familia pueda superarse y vivir con dignidad, con oportunidades de empleo y educación, de salud y vivienda dignas, de bienestar social.  

Queremos lograr una Nicaragua con progreso en la que podamos trabajar y producir en paz, con respeto y apoyo, con estímulos y libertad.  Una Nicaragua verde, con protección de nuestros recursos naturales, bosques, lagos y ríos.  

Podemos lograr una Nicaragua con verdadera solidaridad, con ayuda para quienes la necesiten para que ningún nicaragüense tenga que vivir en la pobreza, para que ningún nicaragüense tenga que sufrir marginación de ningún tipo.

Queremos una Nicaragua democrática, donde todos tengamos libertad de pensar, de expresar nuestras opiniones, de luchar por nuestros derechos y reivindicaciones, sin represión, sin amenazas de despido, sin persecución, ni hostigamiento policial.  Una Nicaragua donde haya justicia y seguridad, en la que podamos decidir cada día y en todo tiempo, sobre nuestros intereses como nicaragüenses.   

Soñamos con una Nicaragua soberana, libre de la amenaza que representa la ley 840, que pretende arrebatar sus tierras a los campesinos y pueblos indígenas, destruir nuestro lago y nuestros bosques, para enriquecer a una empresa extranjera.  Una Nicaragua que no esté entregada a los intereses de ninguna empresa o de ningún país extranjero.   

Una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía es el objetivo del MRS y nuestro más sólido compromiso.

Para lograr un cambio en Nicaragua, nos habíamos preparamos para​ ir a las elecciones ​con la Coalición Nacional por la Democracia, pero el régimen de Ortega ha vuelto a realizar un enorme fraude: no hay cedulación para todos, ni observación internacional.  A los verdaderos opositores se nos ha impedido la participación
​. 
 El régimen controla desde ya toda la estructura electoral para confiscar nuestros votos y cuenta con un grupo de partidos “zancudos” que a cambio de prebendas, le servirán de mampara en este nuevo fraude.  El orteguismo ha cerrado las puertas al derecho ​de todos los nicaragüenses ​a decidir, a cambiar gobierno. Nada de lo que salga de las votaciones de noviembre será legal o legítimo.

Este es el momento de hacer una lucha cívica, expresarnos y movilizarnos, para rechazar la farsa electoral de noviembre. Es el momento de luchar para que se restablezca, lo antes posible, nuestro derecho a decidir con libertad, a tener verdaderas elecciones, con participación de la oposición y plenas garantías de que el voto de cada quien será contado y con observación internacional. 

Los nicaragüenses podemos restablecer nuestro derecho a de​finir qué gobierno queremos y cómo queremos construir la Nicaragua de hoy. Tenemos la decisión, la fortaleza y la esperanza, que animaron a los nicaragüenses de hace 37 años. 

Nuestro homenaje y gratitud a quienes durante más de cuarenta años rechazaron prebendas y tentaciones, denunciaron los fraudes y farsas electorales, combatieron la injusticia, irguiéndose con generosidad y compromiso, dando lo mejor de sí mismos, para acabar con una dictadura y forjar una Nicaragua libre.  


​E​
n especial, rendimos homenaje a la memoria de los caídos, mujeres y hombres, que ofrendaron su vida, a quienes van nuestros corazones y nuestro compromiso con sus ideales de una Nicaragua con oportunidades, progreso, solidaridad, democracia y soberanía.

Junta Directiva Nacional del MRS

Managua, 17 de julio de 2016