jueves, 22 de septiembre de 2016

Ortega lleva a Nicaragua por el peor de los caminos. MRS demanda nuevas elecciones con plenas garantías


Hemos conocido la aprobación unánime de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de la ley llamada Nicaraguan Investement Conditionality H.R.5708, conocida como Nica Act, que puede derivar en una importante limitación de la aprobación de préstamos al gobierno de Nicaragua en los organismos multilaterales en los que los Estados Unidos tienen presencia y fuerza decisoria y que, de igual forma, puede afectar las relaciones comerciales y las inversiones privadas en Nicaragua.  

Esta decisión se suma a la cada vez más amplia condena internacional que ha suscitado la actuación autoritaria de Ortega, en especial la inexistencia de condiciones para unas elecciones limpias, transparentes y competitivas; la eliminación del pluralismo político, la destitución de diputados y la cancelación de partidos políticos opositores, el fraude electoral en marcha, la sistemática violación a los derechos humanos de los nicaragüenses, la liquidación de la independencia de las instituciones públicas, la corrupción, la impunidad y las violaciones al Estado de Derecho, todos componentes del régimen de partido único y del proyecto dinástico de la familia Ortega.

El régimen de Ortega está llevando a Nicaragua y a los nicaragüenses por el peor de los caminos, el del aislamiento internacional, la inestabilidad política y social y una mayor pobreza. Todavía es tiempo de evitar mayores males al pueblo nicaragüense.  Y eso solo será posible si se restablece plenamente los derechos humanos de los nicaragüenses, en especial el derecho a decidir.    

El MRS denuncia la farsa electoral actual que carece de legitimidad y está plagada de ilegalidades. Consideramos indispensable, para superar el deterioro creciente de la situación del país, la convocatoria a nuevas elecciones con plenas garantías para todos los nicaragüenses.  

Se necesitan nuevas elecciones con cambios sustantivos en el Poder Electoral, que aseguren que será realmente independiente y actuará respetando los derechos de los nicaragüenses.  Se necesitan nuevas elecciones con la más amplia participación ciudadana, con cedulación universal y transparencia; nuevas elecciones con pluralismo, en las que haya libre competencia, con participación sin restricciones, ni barreras, de todas las fuerzas políticas y el restablecimiento de la suscripción popular.  Se necesitan nuevas elecciones con observación nacional e internacional. 

Solo el ejercicio pleno de los derechos humanos de los nicaragüenses, la construcción de un país soberano, en democracia, con justicia y el establecimiento de instituciones que sirvan a todo el pueblo, pueden garantizar un futuro con progreso sostenible y prosperidad para todos y todas. 

Managua, 22 de septiembre de 2016