miércoles, 20 de enero de 2016

Acciones inmediatas para elecciones limpias y honestas. Nuestra propuesta.

Se ha anunciado la renuncia de uno de los magistrado orteguistas que componen el Consejo Supremo Electoral.  Los voceros oficialistas afirman que se trata de incluir a una mujer. Todo parece indicar que se trata de una operación de acomodo del orteguismo, no de una voluntad de cambiar lo que anda podrido en el sistema electoral.

Desde los primeros días del año, obispos, empresarios, líderes sociales y políticos han expresado en alta voz, que Nicaragua necesita que el proceso electoral de este año sea transparente. Ese es, también, nuestro deseo.

En lo inmediato, para que se aseguren elecciones limpias y honestas, no basta con la renuncia de un magistrado.  Es imprescindible que, al menos, renuncie la mitad de los actuales para dar lugar a la elección de personas independientes y honestas, que sean verdadera garantía para todos.

Para dar garantías, es necesario que se convoque desde ya a la OEA para que inicie un proceso de observación para verificar que se creen y establezcan condiciones para unas elecciones limpias y honestas.

Y, en lo inmediato, es necesario asegurar:
a) la cedulación de todos, sin discriminación alguna;
b) la depuración del padrón electoral  contaminado con personas extranjeras, difuntos y hasta menores de edad;
c) el restablecimiento de la personalidad jurídica al MRS y la UDC, confiscadas ilegalmente por el CSE;
d) plenas garantías para la libre organización, expresión y movilización política;
e) prohibición absoluta del uso de los recursos del Estado para la campaña del partido en el poder;
f) prohibición absoluta de la participación de los empleados públicos en actividades de campaña electoral;
g) profesionalismo de la Policía Nacional para asegurar los derechos ciudadanos.

Esas son medidas inmediatas, indispensables, para que el pueblo nicaragüense pueda decidir y para que su decisión sea respetada, para que se pueda expresar su voluntad de cambio y de futuro.

miércoles, 6 de enero de 2016

La Nicaragua Linda espera por nosotros




En el 2016 se iniciará el cambio en Nicaragua.

En el MRS, queremos un cambio para lograr una Nicaragua linda,  con oportunidades, progreso, con solidaridad, democracia, con soberanía.

Podemos lograr una Nicaragua llena de oportunidades para todas y todos, sin discriminación. Que se abran oportunidades de empleo y haya acceso gratuito a una educación y salud con calidad, a una vivienda digna y segura, con agua potable y luz eléctrica, a pensiones dignas para los jubilados.

Podemos lograr una Nicaragua con progreso en la que cada productor, cada pequeño y mediano empresario sienta que es apoyado, respetado, respaldado, estimulado a invertir, libremente, sin temor.  Manejando adecuadamente nuestros recursos naturales y protegiendo nuestro medio ambiente. Podemos lograr un progreso que mejore la vida de campesinos y campesinas, sin que sean amenazadas sus propiedades, sus tierras, sus vidas.  Que todas las regiones del país sean incluidas, con atención especial al Caribe. Podemos lograr progreso para que nuestros hermanos que trabajan en el extranjero puedan regresar a su país.

Podemos lograr una Nicaragua con verdadera solidaridad. Con programas sociales para quienes lo necesiten, sin argollas, ni discriminación. Para que ningún nicaragüense tenga que vivir en pobreza, con hambre o con desnutrición.  Para que cada niño y niña pueda contar con su desayuno escolar, su mochila, sus zapatos, sus cuadernos y textos para asistir a la escuela. Podemos lograr una Nicaragua solidaria con todos los excombatientes de todas las guerras.

Y claro, la Nicaragua Linda tiene que ser soberana. La ley canalera debe ser derogada pues hipoteca el futuro de todos los nicaragüenses para enriquecer a una empresa extranjera.

Para esa Nicaragua Linda, necesitamos lograr un cambio, elecciones limpias y honestas para rescatar la democracia y las libertades para todos y todas.

En este nuevo año, la Nicaragua Linda espera por nosotros, por nuestra decisión de caminar hacia adelante con alegría, en paz y con la participación activa de cada uno, de cada una.

En el MRS, renovadoras y renovadores, estamos listos para hacer el cambio, para lograr el cambio que necesitamos.