miércoles, 30 de marzo de 2016

Despale abundante, agua escasa: gobierno cómplice


En los últimos meses, las denuncias ciudadanas por el violento despale que sufren los bosques y montañas han invadido las redes sociales.  Medios de comunicación como La Prensa y Confidencial, han presentado investigaciones sobre la deforestación de Bosawas y de la cordillera de Dipilto.  Los pueblos indígenas miskitos y mayangnas han denunciado la tala del bosque que viene realizando la empresa Alba Forestal y otras compañías articuladas con ella. Campesinos y campesinas de la proyectada ruta del canal interoceánico y pobladores de las zonas mineras han denunciado que esos proyectos lesionarán la cobertura forestal de manera dramática.   

Todos sabemos, a estas alturas, que el daño al medio ambiente agravará nuestras condiciones de vida, ya no en el largo plazo, sino ahora, en este tiempo.  Un ejemplo de ello es el acceso al agua segura y de calidad.

En las ciudades, el agua potable se ha convertido en un bien escaso, tal vez el más escaso de todos.  En algunos barrios el agua llega a medianoche durante poco tiempo; en otros con peor suerte, solo algunos días a la semana.  En el campo, muchas comunidades padecen la precariedad de las fuentes de agua, pozos que se han secado, ríos que se han profundizado y hasta la cascada de La Estanzuela ha desaparecido.  En otros casos, las aguas a las que pueden acceder las comunidades se ven contaminadas por acción u omisión de diversos agentes.

Y a pesar que la grita es generalizada por la deforestación, nadie ha escuchado a ninguna voz del gobierno orteguista explicando las medidas que tomarán para frenar tales abusos.  Y es lógico,  el régimen actual está absolutamente comprometido y asociado con el proyecto de canal interoceánico, la minería a cielo abierto, la tala y comercialización de la madera, para mencionar las principales actividades dañinas a los bosques.  

En relación a la escasez del agua de consumo humano, el gobierno tampoco ha presentado un informe de la situación, ha carecido de un programa para enfrentar el cada vez peor acceso al agua potable y la emergencia actual que enfrentan muchas comunidades y barrios del país.

Tenemos la certeza que podemos lograr que la situación cambie si actuamos todos unidos para frenar el despale, la deforestación y la destrucción de nuestros bosques y montañas.  Por eso, nuestros afiliados y afiliadas participan, y continuarán haciéndolo, de la denuncia pública y de las acciones que en distintas comunidades y barrios se realizan.

Por su parte, los diputados del MRS estarán solicitando en los próximos días, la comparecencia de la ministra del MARENA,  el director ejecutivo del INAFOR,  y los presidentes ejecutivos de ENACAL e INAA, para que rindan informe al pueblo nicaragüense de la situación actual y de la actuación de sus respectivas instituciones.