sábado, 13 de agosto de 2016

En esta farsa electoral: #YoNoBotoMiVoto



Hace 42 años, un grupo de veintisiete destacados ciudadanos de diversas corrientes ideológicas, frente a la farsa electoral mediante la que se trataba de reelegir Anastasio Somoza Debayle, dieron a conocer su manifiesto ¡No hay por quién votar! para presentar al pueblo nicaragüense una posición definida y clara, que tomaba clara distancia de quienes le hacían el juego a la dictadura somocista, como "zancudos". Aquel manifiesto les costó la persecución y la pérdida de sus derechos políticos. 

En noviembre, de nuevo, no hay por quién votar.  La oposición ha sido expulsada de la boleta electoral, quedando solo los incondicionales partidos zancudos. No habrá elecciones, sino votaciones. El MRS y las fuerzas políticas que formamos parte de la Coalición Nacional por la Democracia, hemos denunciado que se ha consumado el fraude electoral y que ahora solo se ejecuta una farsa electoral.

La destitución de 28 diputados opositores, incluyendo los del MRS y la falta de elecciones verdaderas, ha provocado una oleada de repudio internacional a lo que sucede en Nicaragua.  El pueblo nicaragüense que enfrenta el proyecto autoritario y dinástico de la familia Ortega Murillo, está ahora siendo acompañado por la reacción internacional.

Nicaragua, suscribió los Acuerdos de Esquipulas, mismos sobre los que se asentó el restablecimiento de la paz en Centroamérica, a finales de los años ochenta y principio de los noventa.  De igual forma, Nicaragua es suscriptora de la Carta Democrática Interamericana.  Esos acuerdos obligan y comprometen al país al establecimiento de un régimen democrático, con libre ejercicio de los derechos políticos, elecciones libres y transparentes, pluralismo político, libertad de expresión y representación de la ciudadanía.  La vigencia de ambos instrumentos internacionales no ha concluido. 

El día de ayer, un nuevo grupo de 27 ciudadanos, retomando el nombre de quienes hicieron aquel manifiesto de 1974, exhortaron al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que presente un informe sobre Nicaragua.  Desde el MRS nos sumamos a esa petición, con la convicción de que tanto la OEA como la CIDH, pueden jugar un papel positivo para lograr que en Nicaragua se restablezca el derecho al voto libre, a elecciones limpias, competitivas, transparentes.

Los nicaragüenses estamos ya frente a un régimen ilegal e ilegítimo y nos toca manifestar nuestro repudio, nuestro rechazo a la farsa electoral, a sus cómplices y a sus resultados.  

Por eso convocamos, llamamos a la abstención activa, remarcada con la protesta ciudadana en la calle, en nuestros centros de trabajo, en las redes sociales y medios de comunicación, en todas partes, es nuestra única opción como pueblo para restablecer nuestros derechos.

Digamos cada uno, todos: #YoNoBotoMiVoto