miércoles, 26 de abril de 2017

¡Derogar la vendepatria Ley 840! Un clamor nacional


Durante casi 4 años, el movimiento campesino, indígena y ciudadano de todo el país ha estado demandando la derogación de la vendepatria Ley 840 que le entregó una enorme porción del territorio nacional, tierras campesinas e indígenas, aguas, lago y recursos naturales a una empresa china de dudosa factura.

Ya está claro que el proyectado canal interoceánico era una enorme estafa, un pretexto para que la familia Ortega M y sus socios de la empresa HKND, se apropiaran de una gigantesca concesión que les permita expropiar las tierras que deseen, usar los recursos que deseen y revender en tajadas menores la mega concesión y  enriquecerse así, a costa  del sufrimiento de los campesinos, campesinas e indígenas, de la propiedad de todo el pueblo y de la soberanía nacional.

El sábado 22 recién pasado se realizó la protesta número 87 por la derogación de la Ley 840. Ortega, en lugar de escuchar el clamor nacional, envió a fuerzas antimotines para cercar la ciudad de Juigalpa, impedir el libre tránsito de las personas,  bloquear la movilización de las caravanas campesinas que desde las distintas comunidades de Nueva Guinea y El Tule llegarían a la marcha.  La delegaciones que de distintos lugares del país pretendieron llegar fueron detenidas, en Ochomogo, en Ocotal, en el empalme de Boaco.

De nuevo quedó en evidencia que en Nicaragua no existe la libertad de movilización y se violenta el derecho a la libre protesta de los ciudadanos.   Quedó en evidencia una vez más que la Policía, en lugar de cumplir con su papel, se ha transformado en un instrumento de represión del vendepatria Ortega.  

Sin embargo,  ni la coerción, ni la represión, ni las amenazas, ni el uso de la fuerza policial, han podido frenar la lucha popular contra el proyecto canalero de Ortega. En cada lugar donde fueron detenidas las caravanas y participantes se hizo la protesta: en La Lechera, en El Tule, en Ochomogo, en el Empalme de Boaco y en Juigalpa.  Ortega fracasó de nuevo. 

Tal vez  por eso recurren al atentado personal.  En meses pasados, a doña Francisca Ramírez, líder del Consejo de las Tierras la Policía le ocupó ilegalmente su camión, durante semanas.  Ahora una mano criminal desde la sombra, atentó contra su hijo Maynor. La Policía se niega a tomar, siquiera, la denuncia, quedando así como cómplices por omisión.  

Pero nada les ha servido y nada les servirá.  

Los nicaragüenses seguiremos defendiendo nuestra soberanía nacional contra la aberrada Ley 840. Seguiremos defendiendo el derecho de los campesinos e indígenas a sus tierras.  Seguiremos defendiendo nuestros recursos naturales y la integridad del Lago Cocibolca, pues ese es nuestro patrimonio, para bienestar y progreso de todos los nicaragüenses. 

Desde el MRS, estaremos en donde esté esa lucha.  Así lo hemos hecho desde el momento de la aprobación de la concesión canalera y seguiremos haciéndolo hasta lograr la derogación y anulación completa de la oprobiosa y vendepatria Ley 840.